Atronadores decibelios, chirriantes alaridos, infernales riffs, coplas infractoras de varias leyes...en definitiva, buena música.

jueves, 23 de mayo de 2013

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (CXXI): ELECTRIC LIGHT ORCHESTRA - OUT OF THE BLUE (1977)



Ahora que voy cortando los flecos del curso que termina y cerca de empezar unas suculentas vacaciones, no se me ocurre otra cosa que tirar de uno de los discos más buenrrolleros y simpáticos que tengo tirados por ahí, y es que la habilidad de crear temas y discos que provoquen tan buenas vibraciones es uno de los muchos talentos del señor Jeff Lynne, primer responsable tanto de este Out of the Blue del que hablaremos hoy como de la extensa y genial, aunque quizás algo irregular, trayectoria de la Electric Light Orchestra.

Evidentemente, desde un primer momento dejaré claro que este es uno de mis álbums preferidos de la ELO y como iba diciendo al principio, lo que más me gusta es la capacidad de levantar los ánimos que tienen muchos de los temas aquí incluidos por obra y gracia de Lynne, compositor privilegiado capaz de hacer suya las melodías de Lennon y McCartney y darles ese toque grandilocuente siempre al servicio de la canción aunque tenga más de un punto en común con la movida progresiva de la época, y es que Out of the Blue no se escapa del rollo "disco conceptual" y encima doble. Todo accesorio, claro; en este disco lo primordial son unos temas que los mismos Buddy Holly y Roy Orbison cantarían adornados con unas secciones de cuerdas y demás instrumentos maravillosas. Con discos como estos, ¡siempre es un gustazo acercarse a los trabajos de Jeff Lynne!

Así, una vez puesto en marcha el álbum, los primeros temas son puro optimismo con la simpática y pegadiza Turn to Stone, la decente It's Over y las muy divertidas Sweet Talkin' Woman y Across The Border, con toques a degüello y sonidos a lo mariachi incluídos. Es decir, Lynne empieza a desatarse. No es que la cosa decaiga, a partir de aquí, entre la curiosa mezcolanza de Night In The City, la deliciosa y sofisticadamente soberbia Starlight y, dentro de la tónica del disco, una solemnidad rozando lo teatral en el interludio Believe Me Now, que va después de Jungle, otro divertido corte.

Steppin' Out es un tema maravilloso también, si bien es de los que más peca de rimbombante en algunas secciones, a mi me resulta imposible no rendirme ante su estructura y algunos de los momentos más bellos del disco. Claro, estamos en el tercer acto del disco, el que probablemente sea el clímax. Digo esto basándome en hechos como son el frenesí instrumental de Standing in the Rain, el medio tiempo de Big Wheels y, después de la estupenda Summer and Lightning (vaya guitarras acústicas las que tiene este tema!) la que es una de mis debilidades, la magnífica Mr. Blue Sky que tantas sonrisas me ha sacado a la hora de ir y volver del curro, fuera un día soleado como el de la propia canción u otro más gris, uno de esos temas donde todo es perfecto. Enorme, Jeff.

Quizás sea este último cuarto donde empieza la bajada en cuanto a tempo pero no de espíritu, pues me siguen pareciendo unos temas estupendos los que tenemos aquí, el estilo baladero de Sweet Is The Night es una pasada y tampoco lo es menos la atmósfera de The Whale, dando paso a otra genialidad llamada Birmingham Blues. Parecería mentira que de una ciudad tan triste puedan salir este tipo de sonidos si no fuera porque ya conocemos a Black Sabbath y Judas Priest. Cómo no, imposible pasar por alto el finalazo de alto nivel que es Wild West Hero, "falso final" si os hacéis con la remasterización, que incluye una gran Latitude 88 North.

Si este disco me ha acompañado en días de faenas, es justo reconocer su valía en días de mayor asueto, sin olvidar que lo que tenemos aquí es una calidad y una sofisticación sobresaliente así que, tanto si estáis currando como si no, si el día es gris o azul, ya os estáis poniendo Mr. Blue Sky y me contáis.

Keep on rockin'!


ELECTRIC LIGHT ORCHESTRA - OUT IN THE BLUE


  1. "Turn to Stone" – 3:47
  2. "It's Over" – 4:08
  3. "Sweet Talkin' Woman" – 3:47
  4. "Across the Border" – 3:52

  1. "Night in the City" – 4:02
  2. "Starlight" – 4:30
  3. "Jungle" – 3:51
  4. "Believe Me Now" – 1:21
  5. "Steppin' Out" – 4:38

  1. "Standin' in the Rain" – 4:20
  2. "Big Wheels" – 5:10
  3. "Summer and Lightning" – 4:13
  4. "Mr. Blue Sky" – 5:05

  1. "Sweet Is the Night" – 3:26
  2. "The Whale" – 5:05
  3. "Birmingham Blues" – 4:21
  4. "Wild West Hero" – 4:40





martes, 21 de mayo de 2013

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (CXX): THE DOORS - WAITING FOR THE SUN (1968)



Ya se lo decía a más de uno, si en un día chungo como puede ser un lunes resulta que te llega la noticia de que nos deja Ray Manzarek, el que fuera virtuoso teclista y compositor en The Doors, el día pasa a ser automáticamente una mierda. A saber si allá donde esté se encontrará a Jim y lo despierte de su penúltimo cuelgue cósmico allí mismo, en frente de la misma corte del Rey Lagarto. Y por este triste motivo me apetece hoy rescatar un disco de la estupendo discografía de The Doors, en este caso he elegido uno de los que tenía más perdidos pero que como todos los que han pasado por aquí, con su buen conjunto de recuerdos y experiencias.

Más allá del oportunismo que a buen seguro vendrá, no creo que haya que infravalorar a una banda como The Doors, marcada por una leyenda sobredimensionada en la mayoría de las ocasiones y unas reuniones en los últimos tiempos poco o nada acertadas, de la misma manera que me parece injusto que el legado de una banda con cosas tan interesantes se vea convertida en icono para vender camisetas y que le atribuyan mil frases lapidarias a Morrison, que a saber cuantas eran suyas. Ni Morrison era una suerte de mesías rockero ni tampoco un gurú de baratillo y más allá de aquella presuntuosa idea orquestada por Manzarek y Morrison de llevar la psicodelia musical a William Blake y un porrón de simbolistas franceses, The Doors llegó a ser una gran banda, retorciendo el blues, el rock y la psicodelia sesentera junto con todo lo que se les pasaba por la cabeza dando lugar a temas excelentes, cuando no himnos imperecederos, y, por supuesto, grandes discos como el que tenemos hoy.

Waiting For The Sun no podía llegar en mejor momento, después de dos discos de gran éxito y con el nombre y canciones de The Doors extendiéndose por todo el país, e incluso siendo versionados por otros. Afortunadamente para nosotros esto no significó que perdieran fuelle ni mucho menos, sino todo lo contrario; Waiting Fot The Sun me sigue pareciendo un disco estupendo, con esa constante en forma de melodía lisérgica sonando durante todo el album sin dejar de lado el descaro rockero, no solo para mayor gloria del exhibicionismo de Jim. Ahí tienen una magnífica Hello I Love You abriendo el baile siguiendo con el Love Street con ese rollo cabaretero tan simpático para encontrarnos luego con otra onírica maravilla que es The Unknown Soldier; poesía y Vietnam, unos años 60 que suenan vivos en los surcos de este disco , por lo menos para uno que anda muy lejos, y que sigue pegando fuerte, y para fuerte la tremenda Five To One, una de las mejores de este álbum para un servidor.

Frente al desmadre de otros trabajos, tanto anteriores como posteriores, resulta evidente que la brevedad de sus temas se resume en que estos sean más directos, concentrando más aún el frenesí instrumental al que nos tenían acostumbrados y ahí tienen Not To Touch The Earth o la muy de aquí Spanish Caravan (que versionarían nuestros Medina Azahara), tremendas melodías como Summer's Almost Gone y Wintertime Love e incluso, cómo no, hay sitio para morrisonadas como My Wild Love.

Queda como consuelo para los fans saber que el legado de Ray, con esos solos de maestro organista mitad genio, mitad loco, siempre seguirá en discos como este y sirva este recordatorio como humilde homenaje al que fue las teclas, el "bajo", el cerebro y parte de la magia y el alma de The Doors. Descansa en paz, Ray.

THE DOORS - WAITING FOR THE SUN


  1. Hello, I Love You 
  2. Love Street 
  3. Not to Touch the Earth 
  4. Summer's Almost Gone 
  5. Wintertime Love 
  6. The Unknown Soldier 
  7. Spanish Caravan 
  8. My Wild Love 
  9. We Could Be So Good Together 
  10. Yes, the River Knows 
  11. Five to One  





miércoles, 15 de mayo de 2013

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (CXIX): CINDERELLA - HEARTBREAK STATION (1990)



Mira que salieron bandas al abrigo de aquel glam metal americano de los 80 pero sin duda una de mis preferidas, por encima de más de una vaca sagrada (y de algunas demasiado endiosadas para mi gusto) son Cinderella, una banda tan alejada geograficamente de aquella escena californiana (vienen de Philadelphia) como estéticamente a cada disco que sacaban, aunque no gozaran de una discografía especialmente extensa. Y es que de poco sirve, por no decir nada, unos labios pintados y un buen cardado de lanas si no tienes detrás un buen riff que lo sustente y te recuerdo que lo que tienes delante es un grupo de rock, y precisamente es esa inclinación hacia lo genuinamente rockero y sin perder de vista al blues, en una onda más cercana a unos Humble Pie, uno de los factores que convierte a este Heartbreak Station en un disco que no puede faltar entre la colección de este servidor. Y no seremos tan injustos como para obviar la maravillosa materia prima que tenemos en Cinderella, principalmente representado por un grande como Tom  Keifer, cumpliendo más que sobresalientemente como cantante y guitarrista y rematando la faena como multi-instrumentista y compositor, quedando claro quién es el alma mater del grupo, apoyado también por numerosas secciones de vientos, voces, teclados y demás. Como decíamos, uno de mis preferidos de esta banda y quizás, digámoslo de una manera así de simplista, su trabajo más rockero.

En la primera parte del disco ya nos llevamos nuestra buena ración de riffs con slide y sano jolgorio blues rockero, encontrando la soberbia y pegadiza The More Things Change y otra igualmente grande Shelter Me, otra maravilla de tema con esas acústicas y ese rollo a los Stones más americanos, es fácil explicarse así por qué ambos cortes fueron singles en su día. Con esto y el ritmillo cachondo y funkilón de Love's Got Me Doin' Time llegamos a la homónima balada Heartbreak Station. ¿Empalagosa? Pues puede que vaya rozando el límite, o incluso entre dentro de sus márgenes pero eso no quita que sea un tema estupendo.

A golpe de buen riff seguimos continuando con el macarreo tosco de Sick For The Cure para pasar al country de One For Rock And Roll, dando lugar a unos sonidos sureños que ya sabéis lo que me molan esas cosas y que encima les sienta muy bien, pues en esa tesitura anda la estupenda Dead Man's Road. Después de airear las raíces toca una vuelta al sonido más actual y, claro está, no lo hacen mal, como así lo demuestran la más convencional Make Your Own Way, la original Electric Love y una muy enérgica Love Gone Bad para terminar con uno de los temas que más me sorprende del disco, también de corte baladero y que me gusta más que la anterior por una razón bien sencilla y contundente: esas secciones tan ledzeppelinianas que más que un homenaje o una copia es la confirmación del genio de Tom Keifer.

Hoy en día Cinderella, pese a los bandazos que ha dado su trayectoria, sigue siendo uno de los grupos más queridos de entre sus similares y no me extraña nada. Aún espero la posibilidad de poder verlos y comprobar la caña que pueden dar unos Keifer y compañía sobre tablas pero mientras tanto, aquí nos quedamos con lo mejor de su casa.

Keep on rockin'!

CINDERELLA - HEARTBREAK STATION

  1. "The More Things Change" – 4:22
  2. "Love's Got Me Doin' Time" – 5:19
  3. "Shelter Me" – 4:47
  4. "Heartbreak Station" – 4:28
  5. "Sick for the Cure" – 3:59
  6. "One for Rock and Roll" – 4:29
  7. "Dead Man's Road" – 6:38
  8. "Make Your Own Way" – 4:15
  9. "Electric Love" – 5:23
  10. "Love Gone Bad" – 4:20
  11. "Winds of Change" – 5:34




miércoles, 8 de mayo de 2013

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (CXVIII): RHINO BUCKET - AND THEN IT GOT UGLY (2006)



En mi descargo diré que a mi falta de disciplina se ha sumado una serie de problemas informáticos bastante puñeteros finalmente solventados, pero entre una cosa y otra ya llevaba un mes sin pasarme por aquí y por fin he encontrado el momento de retozar entre esos discos que tengo tirados por ahí. Hoy no nos vamos a ir muy lejos, ni por la fecha de publicación del álbum de hoy, en el año 2006, ni cuando lo adquirí, este mismo año en el más que estupendo concierto que dieron por aquí. Si ya en aquellos años,  en los que la escena angelina en la que se movían iba dando pocos coletazos, ellos apostaban por el buen y viejo rock'n'roll honesto y directo, da gusto comprobar que ni años después, hasta el día de hoy, no han cambiado ni un ápice y, en efecto, este disco se las trae. Evidentemente, tantos años en la brecha curten a cualquiera, máxime si tras los mandos tenemos, además de un sensacional cantante y frontman como Georg Dolivo, al que fuera guitarrista de los interesantes y divertidos Kix, Brian 'Damage' Forsyth, por lo que este disco de retorno a la carretera no es fruto de la casualidad sino obra y gracia de unos tíos que saben lo que se hacen.

Basándose en las simples pero efectivas fórmulas de AC/DC, algo que no se puede (ni debe) esconder y con una energía y actitud más semejante a coetáneos suyos como Rough Cutt, convierten este disco en una colección de once trallazos, o quizás más exactamente diez más un acertado auto-homenaje en forma de I Was Told, versión acústico del tema que grabaran en los 90 en aquel estupendo Pain. Hay que ver lo bien que entran temazos como el inicial y estimulante Welcome to Hell o los fiesteros Blood, Sweat & Beers; Smile junto al crudo macarreo de Monkey Boy Highway o Hammer & Nail. Incluso se atreven a darle el toque en el hombro a los cachorros de las nuevas generaciones rockeras con un Invisible que podrías estar firmado fácilmente por unos The Last Vegas.

Disco alegre y sumamente divertido, ideal para estos días en los que el currar necesita un mucho de paciencia y actitud para afrontar las ganas de jolgorio estival, o para disfrutar del descanso del guerrero con una apetecible birreja, o como quieras, pero me apuesto los pulgares a que tu refinado gusto rockero agradecerá meterse entre oreja y oreja riffs como Dead And Well y She Drives. Y, por supuesto, si pasan por tu ciudad, no dejes escapar a estos tipos.

Keep on rockin'!

RHINO BUCKET - AND THEN IT GOT UGLY


  1. "Welcome to Hell"   
  2. "Dead & Well"  
  3. "Don't Bring Her Down"  
  4. "Monkey Boy Highway"  
  5. "Smile"   
  6. "Word"   
  7. "Hammer & Nail"  
  8. "Invisible"  
  9. "She Rides"  
  10. "Blood, Sweat & Beers"  
  11. "I Was Told"  

  • Georg Dolivo: lead vocals, rhythm guitar
  • Brian "Damage" Forsythe: lead guitar, backing vocals
  • Reeve Downes: bass guitar, backing vocals
  • Jackie Enx: drums





martes, 9 de abril de 2013

ON TOUR: MY DYNAMITE (SALA SUPERSONIC 8/4/2013)



Entre vacaciones en las que no te cuadran las fechas, algún despiste y movidas varias, ya echaba de menos volver a la dinámica de conciertos que nos traen los de Retorno a la Escena del Crimen con los dos Juanes al frente. Después de haberme perdido dos grandes bandas a las que hay que atar en corto como son Dirty Names y The Vegabonds, no iba a dejar pasar la ocasión de ver y disfrutar de My Dynamite, jovencísimo grupo australiano a los que tampoco conviene perderles de vista, como además tuvieron a bien demostrar en la noche de ayer.

Así pues, finiquitada la jornada laboral de un lunes que sin ser mejor ni peor que otros seguía siendo lunes, se desplegaba ante mí un suculento plan de concierto que fue bien recibido con cervezas mediante y a la espera de que llegara el fiel secuaz Recluso Tarkovski. Lo dicho, unas birrejas de rigor, concierto y para casa, que es lunes y no es plan de entregarse al despiporre.

Y en lo que respecta a farra y cerveceo sí que nos quedamos en el lunes, pero el show que montaron estos australianos fue totalmente digno de un viernes o un sábado. Empezando con puntualidad bastante rigurosas, nos vimos de repente sumidos en una avalancha de temas tanto de su reciente primer trabajo (del que hablaremos por aquí, qué duda cabe) como de otros lp's que vendrán con el tiempo y que esperaremos con ansia. Al respecto del show de estos tíos hay que aclarar que quizás un concierto en la gaditana sala Supersonic es algo quizás bastante difícil de describir por aquí, donde uno está como en casa y es fácil ser parte de la fauna habitual, algo más allá de la comunión entre grupo y público, cosa que My Dynamite pillaron a la primera, no dudando en ningún momento en hacer el mono junto al resto del público y subiéndose a las propias estructuras de la humilde sala, otra gran protagonista de la noche aguantando casi más y mejor que la mismísima Hammersmith Odeon y con un sonidazo de gran categoría.



Como iba diciendo, un setlist ajustado al repertorio de la banda, del que destacaría temas que me parecen francamente grandes, como el single Fork In Your Tongue, Dirty Game, Take It Or Leave It y una colosal Singing Stormy Weather entre otras que estos chavales fueron desgranando entre alguna ocasional birra y chupito de tequila, que venía bien para la garganta, según el propio Pat Carmody, vocalista de la banda. No tardamos en sacarles parecidos, los cuales llevaban muy a gala, pues nos alcanzaban los ecos de Black Crowes (¿alguien duda de que posiblemente sean una de las bandas más influyentes de los últimos tiempos?), The Faces, Stones...tanto es así que se despidieron con un Stay With Me (que ya pedía el público de antemano) de gran categoría y un simpático detalle que tuvieron al dedicar a este servidor el Happy de los mismos Rolling Stones, puesto que llevaba una camiseta de estos. Con el valor añadido de haber elegido un tema tan poco convencional entre el repertorio stoniano como esta maravilla del Exile on Main Street, sin duda estos tíos saben como complacer a una dama...

En definitiva, nos quedamos con otra gran noche de rock'n'roll y con la promesa de un grupo que desde ese momento tiene mis ojos y orejas encima de ellos. No los dejen pasar si tienen la ocasión y si no son tan afortunados, tenéis en su web tres temas como adelante de su cojonudísimo disco, el cual os recomiendo con el mismo fervor. Ante tesituras como estas, ¡benditos lunes!

Keep on rockin'!




lunes, 8 de abril de 2013

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (CXVII): THE CRICKETS - THE "CHIRPING" CRICKETS (1957)



Con unas enormes gafas, pelo ensortijado, su eterna Stratocaster y un grupo con nombre tan inocentón como su propia pose se daba a conocer Buddy Holly, iniciando una brevísima pero fundamental trayectoria, tan relevante como puede haber sido apadrinar en la sombra a Beatles, Shadows, Kinks y una larga lista de nombres (y no me lo invento yo, Lennon fue el primero en afirmarlo en su día). Buddy Holly fue el primero en muchas cosas: leyenda medíática por su temprana muerte, fabricante de éxitos que sobrevendrían a varias generaciones posteriores y quizás por encima de todo, un auténtico pionero rockero con todas las de la ley. Y no es cometer una injusticia contra sus compañeros Crickets, siempre al pie del cañón desde un discreto segundo plano, tanto en el escenario como componiendo, pero sin duda Buddy era una figura legendaria e irrepetible, capaz de eclipsar a todo aquel que estuviera a escasos metros de distancia.

Hoy rescatamos su debut, un disco verdaderamente imprescindible aunque solo sea por contener el recetario de lo que es la música de Buddy y sus socios y que es algo más que el rock'n'roll básico y buenrrollero que le caracterizaría, gracias en parte a la magia de los coros de los Crickets y la alegre sencillez que contiene la brevedad de sus temas; a un servidor le resulta imposible resistirse a la genialidad minimalista del Buddy Holly guitarrista, con esas rítmicas tan originales y divertidas y sus melódicos solos, escuetos y simples pero geniales de principio a fin. En definitiva, la grandeza del "menos es más" a través de Holly es algo que más que adscribirse a un género es la creación de uno propio.

Como tantos otros, este disco sigue las reglas de su juego a rajatabla, es decir, encontraremos versiones, muchas versiones, con la licencia que te concedía el apropiarte de esos temas si ciertamente así lo valías; así pues, temas como Oh, Boy! e It's Too Late hayan pasado a ser sinónimo del rockero de las gafas mientras que también encontramos joyas como You've Got Love, cuyo autor Roy Orbison no estaba dispuesto a abandonar por las buenas. Claro que Holly jugaba con deportividad y nos legó temas para la eternidad gracias a que también han sido temas de otros, en este caso me refiero especialmente a la inmortal y boddilyesca Not Fade Away, verdadero himno del rock junto a otros como la alegre pero siniestramente ominosa That'll Be The Day. Hay quien afirma de una manera quizás algo simplista que el resto de temas que no se convirtieron en singles no llegan a la altura de las otras pero que siguen siendo grandes piezas de rock, yo me veo incapaz de escucharlas con esa sobriedad; dejad que los 50 entren en vuestras vidas (o que vuelvan si sois ya veteranos) con el rockabilly de I'm Looking For Someone To Love, el melancólico country de An Empty Cup, los sonidos de gospel y doo-wap en Send Me Some Lovin' o/y el chulesco desparrame de Rock Me Baby. ¡Buddy era y sigue siendo muy grande!

Convertíos en PeggySues y BillyBoys aunque sea por unos escasos momentos (este disco no llega a la media hora) y disfrutad de la alegría rockera de Buddy Holly, alguien cuya carrera solo pudo ser silenciada por aquel fatídico accidente y aún así con solo tres discos ya dijo más de rock'n'roll de lo que quizás podamos decir en nuestra vida tú y yo.

Keep on rockin'!

THE CRICKETS - THE "CHIRPING" CRICKETS


  1. "Oh, Boy!
  2. "Not Fade Away
  3. "You've Got Love" 
  4. "Maybe Baby
  5. "It's Too Late" 
  6. "Tell Me How" 

  1. "That'll Be the Day
  2. "I'm Looking for Someone to Love" 
  3. "An Empty Cup (And a Broken Date)" 
  4. "Send Me Some Lovin'" 
  5. "Last Night" 
  6. "Rock Me My Baby" 

lunes, 1 de abril de 2013

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (CXVI): BO DIDDLEY - IN THE SPOTLIGHT (1960)



Si el corazón del rock'n'roll quizás sea un tío y su guitarra, es una lección que aprendimos del señor Ellas Otha Bates, o McDaniel, o como lo conocemos todos, Bo Diddley, cuyo sobrenombre de The Originator es más que justo. Añádanle a ello una cachonda actitud egocéntrica, guitarras con forma de caja de bombones, un pegadizo ritmillo a lo hambone rural y un estilo, macarreo, actitud y clase sin precedentes y ni aún así podremos hacernos una idea de la magnitud de Diddley, para ello hace falta pegarle bien la oreja a su magnífica discografía, de entre la que hoy destacamos este genial In The Spotlight, que abre una decada que si bien no fue del todo bondadosa con la generación de Bo, sí que cuenta con los hijos musicales de Diddley como protagonistas de esta. Precisamente una de las razones por las que he optado por estrenar a Diddley en este blog con este álbum es por temas como el tema inicial Road Runner, auténtico himno que ha trascendido la suya y demás generaciones como así lo demuestran Stones, The Zombies, The Who, The Clash y demás. Es por este tipo de razones, en las que son las canciones las que hablan, por la que podemos decir que Bo Diddley era inmenso.

Una de las cosas que más me gustan y atraen de este álbum es ese aire de coña que siempre tienen las grabaciones de Diddley pero que en este caso me resultan más divertidas, pues decir "experimentales" me resultaría quizás demasiado, más aún con el sonido tan natural y "diddlyesco" que tiene todo el disco. Me refiero a esas leves variaciones de registro en cada tema que le dan más personalidad aún si cabe a cada corte del álbum, ahí tenemos desde el toque gospel de Let Me In al deje hawaiano de Limber, del paso a los 60 de la propia Road Runner a un tema más anclado en años anteriores como Deed And Deed I Do o la estupenda Walkin' And Talkin', donde todo funciona a la perfección, con sus magníficas melodías vocales, sus fantásticos coros y la sobria guitarra de Bo y su bendito twang. Sin dejar de lado incluso temas más baladeros como una gran Love Me.

Por lo demás, como iba diciendo, es un disco divertidísimo, como confirman la cachonda Story of Bo Diddley, instrumentales como Scuttle Bag (en la que el pillastre de Bo elimina de manera poco disimulada las letras de la posterior Live My Life), explosión de ritmos de la casa en Craw-Dad y un Signifying Blues de escándalo, claro que tampoco podía ser de otra forma, teniendo Diddley al lado a alguien situado entre lo más alto de mi panteón bluesero personal como es el bajista Willie Dixon.

Vale que el título de Ayatolá del rock'n'roll no es algo para conceder así a la ligera pero sin duda alguna podemos decir que Diddley es mucho más que un serio aspirante. ¡Con cuanta razón querían Jagger y Richards peregrinar a Chicago, a los estudios de Chess/Checker! Hablando de esto, por cierto, háganme caso y echen un vistazo al catálogo de Hoodoo Records, que están reeditando mucho material de estos titanes del rock a precios bastante atractivos y con gran sonido. Charcos de babas garantizados, oigan.

Keep on rockin'!