Atronadores decibelios, chirriantes alaridos, infernales riffs, coplas infractoras de varias leyes...en definitiva, buena música.
jueves, 4 de octubre de 2012
ON TOUR: RIPPER OWENS + SANDSTORM + GUADAÑA (4-10-2012)
Corría el año 2001 cuando explotó la bomba, los mismísimos Judas Priest iban a tocar en mi ciudad (en un colegio de curas y junto a Savatage, ni más ni menos). Jamás había habido un concierto de una magnitud igual y tan cerca de mi casa pero mira tú por donde y vaya mala suerte, resulta que me iba a pillar en el viaje de fin de curso del instituto por tierras galas. Así, mientras me gasté el equivalente de la entrada en discos como si fuera una suerte de premio de consolación, los Judas se me escaparon. Afortunadamente, años más tarde he saldado mi cuenta con los Judas un par de veces pero no con el cantante con el que visitó esta, mi ciudad natal, el señor Tim Ripper Owens, que sustituyera a Halford de manera, por lo general, digna y decente aunque breve e iniciara una carrera como eterno sustituto dando bandazos de un lugar para otro hasta dar con proyectos más personales con mayor o menos fortuna. Y hete aquí que los señores de Regreso a la Escena del Crimen decidieron traerlo de vuelta aquí y si ya por mi naturaleza rara vez me resisto a estos conciertos pues este en particular tenía si acaso algunos atractivos extra.
El día ciertamente no acompañaba, no tanto porque fuera miércoles sino por ser un día que había empezado con un resfriado de tres pares y continuado con una extensa y agotadora jornada laboral que me impidió llegar a la hora del comienzo del evento, perdiéndome la actuación de Guadaña. Si léeis esto, lo siento chicos.
De los siguientes Sandstorm sí pude oir algo pero no el show completo, pues encontramos al Ripper en el local de al lado (a modo de camerino improvisado) y como en los conciertos siempre dejo escapar algo del fan fatal que llevo, pues allí que fui a la caza del autógrafo y la foto. Tras un pequeño esfuerzo, me firmó el Jugulator y el Live Meltdown de los Judas (el material suyo que más me interesa, la verdad) e incluso conseguí la foto, que muestro aquí mismo, directa para el hall of fame.
Y tras un rato, comenzó el show del Ripper. Bueno, hay que decir que es un tema delicado puesto que fue un show con luces y sombras. Algunos ya habíamos visto el set-list que llevaba en esta gira y nos esperábamos gratas "sorpresas" pero la sensación fue bastante contraria. Seamos justos, lo que hizo lo hizo bien, genial, de puta madre. Canta igual que en sus mejores momentos y lo demostró con creces, como en el Victim of Changes de los Judas, quienes hayan escuchado aquel directo del 98 saben a lo que me refiero. Hubo más Judas: no podía faltar The Ripper (What's my name??!!) y cómo no, algo del Jugulator y Demolition. Un repertorio en el que se alternaban estos con temas propios, alguno de Iced Earth y más versiones (Flight of Icarus, Mob Rules y un Heaven And Hell a modo de final). Lo dicho, respecto a lo que hizo, ninguna pega.
Ahora bien, luego está lo que no hizo. El set-list fue más corto respecto a otros conciertos, dejando fuera algún tema que personalmente me hubiera gustado disfrutar, ahora mismo y que yo recuerde, respecto al set-list aquel, se dejó Grinder, Beyond The Realms of Death y, como defensor del Jugulator que soy, un Burn In Hell, como supuestamente estaba anunciado. Y si mi opinión como fan de la mítica banda cuenta, soy de los que piensan que Rapid Fire es un tema que incluso mejora cuando es ripperizado. Una pena. A ello sumémosle una interacción fría y escueta con el público (170 personas aproximadamente, un llenazo para la sala. Recordemos que era miércoles, mucha gente trabajó ese día y trabajaba al día siguiente) coronada por un desplante final en la que ni agradecimientos, ni bises, ni nada de nada. Una despedida a la francesa en toda regla. Por cierto, me pareció algo ridículo ver a Ripper como sponsor de cierta marca de bebidas energéticas, product placement incluído. Entiendo que son negocios y me parece de los más digno y respetable pero me chocó un poco, ciertamente.
Una vez fuera, de Ripper no había ni rastro pero pudimos hablar con el guitarrista de la banda, pues me llamó la atención ver que tenía tatuados varios posters de películas como El Amanecer de los Muertos y varias de Lucio Fulci, todo un signo que marca al genio, sin duda.
En resumidas cuentas, la verdad es que no me arrepiento de ir. El concierto se disfrutó, sin duda, pero comparado con el nivel que hemos visto incluso en un lugar tan pequeño como este pues Ripper deja bastante que desear. Quizás tanto él como yo tuvimos un día malo, quién sabe.
lunes, 1 de octubre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXXV): SLAYER - REIGN IN BLOOD (1986)
Me comentaba el otro día mi amigo el Dr. Pechuguino a tenor del post de Pantera que le molaría ver más thrash por aquí. La verdad es que cuando me inicié en esto del metal mi atención estaba más centrada en Iron Maiden y Ozzy, por citar únicamente un par, que en la vertiente más cafre y bruta del heavy, al cual me acerqué y aprendí a amar más tarde queriendo decir con esto que si bien siempre he sido más clásico en principio nunca van a faltar por estas lides esos simpáticos thrasheros a los que aprecio y admiro. Ya por aquí se han paseado vacas sagradas como Megadeth, Metallica, Kreator o los propios Pantera y vive Crom que muchos más, que en su día pasaron para quedarse, aparecerán por aquí.
Por ello hoy vamos a hablar de un clásico thrashero al que le debo muy buenos ratos, amén de algunos momentos francamente especiales y amenazas de tortícolis. Por ello hoy elijo este Reign In Blood y no otro, aunque bien podría hacerlo. Una salvajada de disco directo a la yugular y dispuesto a masticar tus restos y escupirlos, vamos, lo que viene siendo Slayer en estado de gracia, vaya. Precisamente Slayer era una de esas bandas que a priori me interesaban menos, como ya les decía, pero que a día de hoy, al igual que cualquier gourmet de las tachas y el cafrerío, los tengo en mi altar thrashero; ya saben, miembros lo que han llamado Big 4, pioneros en lo suyo, etc...pero yo me quedo con ese puñado de canciones tan bestias y cojonudas, las guitarras asquerosamente sucias pero endemoniadamente geniales de Kerry King y Jeff Hanneman (este un poco más limpito, si acaso) y todo un as de la batería thrashera, es decir, aporreador despiadado de parches hasta que uno de los dos, hombre o instrumento, sangre; el señor Dave Lombardo.
Pues con esta harina tenemos para hacer un pan rico en azufre y clavos del que proviene la primera hostia y sin consagrar, la muy controvertida Angel Of Death. Tema problemático en cuanto a su aparición, pues eran tiempos de muy absurdas disputas que confirman que cuanto más vigentes las polémicas, más absurdas y estúpidas estas; ya se ha explicado por activa y por pasiva el significado del tema y con explicación o sin ella sigue siendo un tema enorme así que disfrútenlo como se merece y sin más. A partir de Angel Of Death damos rienda suelta al despiporre thrashero donde rara vez un tema supera los tres minutos. Temas que combinan la fiereza de un punk a mala leche, ejecución guarra incluida con toda la oscuridad conceptual y estética del grupo, ahí tienen Piece By Piece, Necrophobic, Altar Of Sacrifice (uno de mis temas predilectos, por cierto). No faltan tampoco sus "declaraciones de principios" en parte esclavas de su estética, sin que ello me importe lo más mínimo, claro. Pueden tocar Jesus Saves y luego ir el domingo a misa que me sigue pareciendo un gran tema (y es que lo es).
Sigue la cosechadora Slayer arrancando cabezas, bien con un contundente y breve groove como en Criminally Insane o más acelerado como otra que está entre mis preferidas: Reborn. Un poco de lucimiento de Lombardo en la espléndida Epidemic y una tremenda Postmortem (con una sección in crescendo que es una locura) que sirve de prefacio a la inmensa Raining Blood, himno de la banda y perfecto tema thrashero que ha sido capaz de trascender sus fronteras para ser versionado por gente tan dispar como Tori Amos (hecho que para mi no es más que la anécdota pero ahí queda).
Slayer continúa y refina aquello que anticipaba en su anterior Hell Awaits y gracias a la habilidad y saber hacer del productor Rick Rubin (en una discográfica, Def Jam, especializada en rap y hip hop, lo que son las cosas) nos obsequiaron con esta magnífica piedra angular (de las que se utilizan en rituales de magia negra, claro) del thrash. Empecemos la semana a hostia limpia.
Keep on rockin'!
SLAYER - REIGN IN BLOOD
| 1. | "Angel of Death" | |||
| 2. | "Piece by Piece" | |||
| 3. | "Necrophobic" | |||
| 4. | "Altar of Sacrifice" | |||
| 5. | "Jesus Saves" | |||
| 6. | "Criminally Insane" | |||
| 7. | "Reborn" | |||
| 8. | "Epidemic" | |||
| 9. | "Postmortem" | |||
| 10. | "Raining Blood" |
- Tom Araya – bass, vocals
- Jeff Hanneman – lead and rhythm guitar
- Kerry King – lead and rhythm guitar, backing vocals
- Dave Lombardo – drums
jueves, 27 de septiembre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXXIV): MARILLION - MISPLACED CHILDHOOD (1985)
Y llegó el otoño con todas las de la ley. El enorme chaparrón que cae ahora mismo me avisa de que los días van a ser más grises y cortos durante un buen tiempo, tiempo que también parece corresponderse con el otro diluvio que nos sigue cayendo y que ha apretado con fuerza estos días. En definitiva, días de cierta tristeza. Pero como siempre ha habido y habrá otoño pues todo es cuestión de aclimatarse: las ventanas cerradas, mi té al lado del ordenador (en esta ocasión con un pequeño ingrediente extra escocés, que no todo van a ser penas) y un disco apropiado para la ocasión. Así pues, el día me pedía el disco del que hablamos hoy, no se ustedes pero permitan que les diga que he elegido con buen tino porque es un disco de gran categoría y que mientras escribo, al igual que el té, me está sentando maravillosamente. Hablamos del Misplaced Childhood de los británicos Marillion.
Siempre relacionados con los grandes nombres del rock progresivo aunque posteriores a aquellas vacas sagradas de los 70, quizás por ese enorme ramalazo a lo Genesis (etapa de Peter Gabriel) que les acompaña en gran parte de su producción, como se manifiesta en el homenajeado de hoy. Cumple también con las máximas de la tradición de discos conceptuales, en este caso sobre el paso a la madurez a través de la inocencia del propio Fish, cantante de la banda. Sí, desde antes de escribir esto ya sabía que en otras circunstancias cualquier disco con esta temática sería un auténtico coñazo pretencioso pero aun en el caso de que así lo fuera, tengo debilidad por Misplaced Childhood. Incluso a pesar de que fuera el disco que les supuso su mayor éxito a nivel comercial, como se verá.
Alejado de los excesos de sus colegas anteriores, este disco es elegante e incluso refinado, lejos también del futuro más hard-rockero que aguardaría a la banda, con un sonido cuidadísimo que deja cada instrumento en su sitio y sonando como nunca, permitiendo así admirar las destrezas vocales de Fish, el enorme talento melódico de Steve Rothery (guitarra) y Mark Kelly (teclados) y el estilo conservador pero excelente de Pete Trewavas al bajo. Tras una intro llamada Pseudo Silk Kimono nos encontramos con el mayor hit de la historia de los ingleses, la balada Kayleigh (dedicada a una antigua novia de Fish, o más de una, como afirma él mismo). Sin duda es una de las baladas más manoseadas por emisoras de radio y recopilatorios pero créanme si les digo que cada vez que suena tengo que quedarme a escucharla. Es un tema del que jamás me he cansado y toda una maravilla aunque, eso sí, desde aquí maldigo a las emisoras de radio y a quien fuera que decidiera sacar una versión radio edit, que es la que suelen emitir, que elimina de raíz el fantástico solo de Rothery. ¡Menuda canallada!
Ya les decía que este disco tiene cosas que de haber sido firmada por otros posiblemente lo habría tenido que coger con pinzas (y sin duda los detractores de Marillion se aferrarán a esto), como es el caso de Lavender, basado en una cancioncilla infantil inglesa cuyo estribillo comparte. Otra tontería de esas del "mundo interior del artista" pero que con Marillion y conmigo funciona, pues es un tema magnífico y qué decir de los teclados de Kelly. Después de esto, pasamos a la faceta más progresiva de Marillion y, en efecto, temas más largos, con una Bitter Suite estupenda que precede a la gran Heart of Lothian y su fantástico clímax, cuya cresta de la ola aprovecha la excelente Waterhole (Expresso Bongo).
Volvemos a los temas largos, en este caso Blind Curve (previa intro llamada Lords Of The Backstage), en la misma onda temática y melódica, por lo menos a veces, pues a través de sus nueve minutos el grupo se permite soltarse un poco más dando lugar a grandes momentos y una vez más, me descubro ante Steve Rothery y su buen hacer. Childshoods End? es otro de los mejores momentos del disco, muy Genesis, como dijimos, pero sin que ello le quite mérito a unos Marillion que sin duda estaban en estado de gracia, cerrando el álbum con un White Feather tremendo.
Como comentaba al principio, no se me ocurre un disco mejor para estas tardes grises de trabajo en casa o faenas similares. Para algunos es un clásico por sus ventas, para otros por sus críticas, no discutiré que sea así pero desde luego para mi esa categoría ya la alcanzó, sea la época que sea, gracias a ese trabajo y esas canciones tan cojonudas.
Keep on rockin'!
MARILLION - MISPLACED CHILDHOOD
- "Pseudo Silk Kimono" – 2:14
- "Kayleigh" – 4:03
- "Lavender" – 2:25
- "Bitter Suite" – 7:56
- "Brief Encounter"
- "Lost Weekend"
- "Blue Angel"
- "Misplaced Rendezvous"
- "Windswept Thumb"
- "Heart of Lothian" – 4:02
- "Wide Boy"
- "Curtain Call"
- "Waterhole (Expresso Bongo)" – 2:13
- "Lords of the Backstage" – 1:52
- "Blind Curve" – 9:29
- "Vocal Under a Bloodlight"
- "Passing Strangers"
- "Mylo"
- "Perimeter Walk"
- "Threshold"
- "Childhoods End?" – 4:33
- "White Feather" – 2:25
- Fish – vocals
- Steve Rothery - guitars
- Mark Kelly - keyboards
- Pete Trewavas - bass
- Ian Mosley - drums
martes, 25 de septiembre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXXIII): EMERSON, LAKE & PALMER - BRAIN SALAD SURGERY (1973)
En el poco más de un año que lleva este blog habíamos dejado un poco de lado a los "jartibles" del progresivo y es una lástima, pues muchos grupos etiquetados como tal cuentan con mi más absoluta admiración y fanatismo. La dicotomía que existe en torno a muchos de estos grupos es tal que las razones por las que suelen ser repudiados e incluso odiados son las mismas por las que otros muchos, entre los que me incluyo, los admiramos. Así pues, nos hallamos en este caso ante uno de los grupos más ambiciosos y casi diría que pretenciosos pero no exentos de genialidad y locura a raudales y a partes iguales cuyo origen no dista mucho del de otros célebres power trios y supergrupos anteriores; en este caso también sería la lanzadera de unos apellidos que nunca han dejado de estar ligados a otros grandes nombres del progresivo e incluso del AOR y demás.
Y he aquí que los señores Keith Emerson, Greg Lake y Carl Palmer publican en el 73 un disco rizando el rizo que comenzaran algunos trabajos atrás, un trabajo que es progresivo pero del duro, vaya, sin un solo segundo que no rezume ampulosidad y épica de wagnerianas dimensiones, que alcanza hasta la misma portada, del gran H.R. Giger y coronado por encima de todo con el título de Brain Salad Surgery, barroca expresión sinónimo de mamada. Esta es la presentación de uno de los discos más demenciales que sin embargo abre bajo los compases de Jerusalem, himno británico que los fans de Monty Python reconoceremos fácilmente y que si ya conocíamos al grupo pues poca sorpresa nos vamos a llevar. Si el original es una de las piezas más solemnes jamás escrita (pues sin tener yo ningún sentimiento especialmente pro-británico, me impresiona bastante cuando suena, como ocurrió hace poco con las olimpiadas), esta versión no desmerece en absoluto. También de inspiración más clásica, como gustaba hacer a Keith Emerson, la posterior Toccata, todo un exceso sonoro de una magnitud tan grande que si Woody Allen decía que cada vez que escuchaba a Wagner le daban ganas de invadir Polonia, con Toccata sentiría un ansia de invadir todo el sistema Alpha Centauri.
He de admitir que los momentos de protagonismo de Greg Lake, sin duda el más folkie del trio, nunca me han emocionado mucho que digamos, cortando en muchas ocasiones la orgía sonora del grupo y con temas que en general tampoco me dicen mucho. Still...You Turn Me On no es para nada un mal tema pero sin duda es la que menos me gusta de este álbum (me quedo, sin duda, con Lucky Man, del primer disco, como tema genuinamente Greg Lake), más simpática me resulta la posterior Benny The Bouncer, tema un poco de coña, como también solían hacer, pero a ritmo de music-hall de saloon, con pianola y todo. Un detalle simpático previo a una de las obras más mastodónticas del grupo, toda una sinfonía de treinta minutos llamada Karn Evil 9, una coña sobre un génesis alegórico que se va de las manos y así las locuras compositivas e interpretativas no dejan ni respirar de un momento a otro, ahora con cadencias trepidantes, ahora con Emerson en pleno extasis jazzístico o luego rodeado de computadoras; el grupo lo borda en todo momento, pues Lake se marca el que posiblemente sea su mejor solo de guitarra, todo un señor solo, y Palmer sigue siendo uno de mis baterías preferidos entre otras por trabajos como este. Impagable, como no, ese cabaret futurista que comienza con el ya mítico Welcome back my friends...
Últimamente me he acordado mucho de este disco gracias a mis conversaciones con mi gran amigo, genial persona y tremendo bajista (en ese orden) Sir Paul Watchtower, otro amante del progresivo con el que me enzarzo en grandes y enriquecedoras charlas entre las que siempre sale a la luz este grupo y, muchas veces, este disco (y eso es culpa mía, que también soy un "jartible"). Así pues, mejor me callo y dejo que hablen estos tíos. Welcome back my friends...
EMERSON, LAKE & PALMER - BRAIN SALAD SURGERY
- "Jerusalem"
- "Toccata"
- "Still...You Turn Me On"
- "Benny the Bouncer"
- "Karn Evil 9"
- "Karn Evil 9: 1st Impression, Pt. 1"
- "Karn Evil 9: 1st Impression, Pt. 2"
- "Karn Evil 9: 2nd Impression"
- "Karn Evil 9: 3rd Impression"
- Keith Emerson – Hammond organs, piano, harpsichord, accordion, Moog Modular IIIc synthesizer, Moog Minimoog synthesizer, Moog Constellation polyphonic ensemble (consisting of Moog Lyra solo synthesiser, Moog Apollo polyphonic synthesiser (Polymoog prototype), and prototype Moog Taurus bass pedal synthesizer), ring-modulated "computer" voice on "Karn Evil 9: 3rd Impression"
- Greg Lake – vocals, six and twelve string acoustic & electric guitars, bass guitar
- Carl Palmer – drums, percussion, gongs, timpani, percussion synthesizers (drum-based synthesizer triggers)
miércoles, 19 de septiembre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXXII): B.B. KING - LIVE AT THE REGAL (1965)
Normalmente no hablo de directos en la sección de discos de este blog, salvo aquella vez que hablamos de uno de los directos talegueros de Johnny Cash, prefiero darles una categoría distinta y no porque no me gusten. Pero en esta ocasión sí que vamos a hablar de un directo y por varias razones, una es porque las discografías de los bluesmen entre directos, grabaciones más chungas, bootlegs y recopilatorios es un sindiós por lo extensas que son y otra es porque sigue siendo un disco cojonudo y B.B. King uno de los bluesman más grandes de la historia, con un regio apellido que le viene al dedo (y compartido por otros grandes también), así que sirva esto como homenaje a su persona y obra, pues encima resulta que cumplió años hace poco.
Live At The Regal es uno de esos álbumes reconocido por muchos grandes como disco de cabecera y un habitual en rankings y similares; yo, por mi parte, no podría estar más de acuerdo, pues muestra a King como lo que es, un bluesman único, elegante y majestuoso capaz de bastarse y sobrarse él solo con su amada Lucille y su manera de hablar con ella, llena de silencios y sutilezas pero con cada nota golpeándote como un puño. Si encima contamos con una excelente banda a sus espaldas, ahí tenemos a King como todo un crooner del blues. La única pega que le podemos encontrar es su brevedad, poco más de 30 minutos, algo quizás habitual en el blues, sí, pero que uno no puede evitar quedarse con ganas de más ante el buen hacer de King. En serio, quizás con otros sea distinto pero a mi se me pasa volando y cuando me quiero dar cuenta ya ha terminado. No obstante, pese a su escasa longitud, es todo un temario de como hacer un disco y/o directo de blues crudo y directo pero siempre elegante y exquisito, todo un modelo de blues seguido por posteriores generaciones de bluesmen.
Mítico es como se puede definir Everyday I Have The Blues inicial en el que una presentación que parece un trabalenguas da pie a la sección de vientos sobre la que se alza Lucille y la voz de King detrás suya. Lucille es como un caballo desbocado que aunque calmada aún chilla con furia en clásicos standards como Sweet Little Angel y How Blue Can You Get? donde, como se puede comprobar especialmente en esta última, es capaz de enfervorizar a todo el Regal hasta ponerlo al revés. No todo es clasicismo sofisticado con piano, batería, bajo y saxo; también hay desmelene evidente en Please Love Me, la divertida You Upset Me Baby o la igualmente magistral Woke Up This Morning, todo un placer para el bluesero de a pie. También es posible encontrar algún tema más extenso para poder lucirse, como Worry, Worry; y un Help The Poor ajeno pero del que King se ha hecho propietario hasta convertirlo en clásico, señorial como él solo y que sirve como colofón final.
Servidor es un enamorado del blues hasta los tuétanos y con una extensísima nómina de nombres y apellidos entre mis preferencias y aunque siempre me ha tirado la vertiente más salvaje e incluso directamente rockera de estos sonidos tan negros, el Live At The Regal sigue siendo un disco para enmarcar y hasta diría que de obligada escucha, independiente de la pasión que uno sienta por el blues. Nuestro casi nonagenario protagonista de hoy es toda una bestia parda, lo sabe y sabe lo que se hace. Cuando vayan a volver de su trabajo y demás quehaceres, sírvanse su whiskey preferido, pongan el Live At The Regal y luego me cuentan.
Keep on rockin'!
B.B. KING - LIVE AT THE REGAL
| 1. | "Every Day I Have the Blues" | ||
| 2. | "Sweet Little Angel" | ||
| 3. | "It's My Own Fault" | ||
| 4. | "How Blue Can You Get?" | ||
| 5. | "Please Love Me" | ||
| 6. | "You Upset Me Baby" | ||
| 7. | "Worry, Worry" | ||
| 8. | "Woke Up This Morning (My Baby's Gone)" | ||
| 9. | "You Done Lost Your Good Thing Now" | ||
| 10. | "Help the Poor"
|
lunes, 17 de septiembre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXXI): DEF LEPPARD - ON THROUGH THE NIGHT (1980)
El amigo Nortwinds tuvo la idea de hacer una mega-lista sobre discos de la New Wave Of British Heavy Metal basándose en las votaciones de unos cuantos bloggeros, incluyendo a un servidor y cuyo resultado final pueden ver aquí mismo.
Como ocurre con estas cosas y que me disculpe Nort si voy errado, es algo que no tiene más seriedad que la que queramos darle y se pasa un buen rato devanándose los sesos sobre qué disco o grupo incluir, si debo tirar por tal o cual etapa, si este es más NWOBHM que otro, lo que fastidia dejar a más de uno fuera, etc. pero como hemos dicho, es algo divertido y sin duda alguna, si no están todos los que son sí son todos los que están. No voy a recuperar mi ranking personal porque la verdad es que ni me acuerdo, las listas y demás siempre son en mi caso fruto del momento y muy susceptible a cambios de un día para otro e incluso en menos tiempo, pero uno que seguro que está siempre es este On Through The Night de la banda oriunda de Sheffield Def Leppard, banda que si bien fue perdiendo el norte progresivamente, nos dejó una hilera de estupendos discos empezando con este, a la par mi preferido. Prefiero mil veces más la crudeza y honestidad de estos Def Leppard primerizos, con esa formación original, a la sofisticación posterior.
En definitiva, si Def Leppard tiene un disco más genuinamente estandarte del citado movimiento, yo os diría que este, con unos magníficos riffs y sana actitud rockera, algo que no me negarán nada más empezar con la fantástica Rock Brigade, que es auténtica canela en rama. No desmerecen, claro está, la genial Hello America, que versa sobre las fantasías pajilleras de todo grupo europeo respecto al deseado abordaje del nuevo mundo y Sorrow Is A Woman, otro estupendo tema que precede al rapidísimo It Could Be You, otra muestra del potencial riffero de los británicos.
Continuamos con una rockerísima y genial Satellite, con unos cambios de registro cojonudos, para pasar a When The Walls Come Tumbling Down, de corte más baladero y con un ritmo in crescendo con el que va ganando y con creces pero aquí no acaba la cosa, pues mi tema preferido del álbum puede eclipsar a cualquiera de los otros cortes y no es otra que la magnífica Wasted. Recuerdo una entrevista al fallecido Dimebag Darrell en la que le preguntaban por su riff preferido y ni corto ni perezoso respondía que el Wasted de Def Leppard, y no me extraña para nada. Uno de los temas más perfectos de Def Leppard, sin duda.
A partir de aquí Def Leppard dan buena rienda suelta al rock más frenético, como ocurre con la divertida Rocks Off, otra apuesta por los riffs veloces que continúa con otro temazo de quitarse el sombrero como es It Don't Matter y si todavía hay discusión sobre los riffs en particular y los grandes temas en general de la banda, pues ahí tienen Answer To The Master para callar a más de uno. Un final de lujo coronado por un Overture quizás demasiado denso y extenso para la tónica del grupo pero que no deja de ser un gran tema más que digno.
Un grupo que a día de hoy me cuesta reconocer por sus varios cambios de formación, distinto sonido y, en definitiva, demasiados cambios. No digo por esto que sean peores pero desde luego no son mis Def Leppard; personalmente me quedo con estos y los demás chavales de aquel metal británico de garajes, pequeñas salas de conciertos y actitud a paladas.
Keep on rockin'!
DEF LEPPARD - ON THROUGH THE NIGHT
- Steve Clark – guitar
- Rick Savage – bass
- Pete Willis – guitar
- Rick Allen – drums
- Joe Elliott – throat
viernes, 14 de septiembre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXX): MAGNUM - VIGILANTE (1986)
El AOR o, como cariñosamente lo llamo, las aorteradas o "esas mariconadas tan chulas" es algo que me fascina, como tantas cosas. Existe un sinfín de bandas y desconozco si todas buenas pero sí es verdad que la gran mayoría de las que conozco y admiro son grandes bandas con repertorio y trayectoria de quitarse el sombrero. La fina linea que separa a grupos como estos de territorios más poperos es tan delicada que más de uno se cae de boca encima, que no digo que esté mal ni mucho menos pero normalmente me hacen perder el interés, aún así y como decíamos hay un gran número de bandas encuadrados bajo ese epígrafe que hacen las delicias de quien esto escribe con ese rock duro pero con toques más comerciales e incluso melosos al mismo tiempo que incluso tienen sus escarceos con el progresivo sin que suene artificial sino todo lo contrario, unos trabajos originales y de gran calidad.
Y buceando entre los mares del AOR pues hoy sacamos el que es uno de mis álbumes preferidos de esta corriente, un trabajo de los británicos Magnum que contó con la producción de nada más ni nada menos que Roger Taylor (sí, ese Roger Taylor) y que desde luego sabía lo que se hacía, con un disco mucho más melódico y accesible que sus anteriores trabajos, con predominancia de medios tiempos y partes más solemnes que funcionan a las mil maravillas con el trabajo vocal de Bob Catley.
Lonely Night es el encargado de dar comienzo al álbum, un tema sencillo y honesto pese a su apariencia más sofisticada y que suena estupendamente, un gran principio y sin sobresaltos continuado por una más que decente Need A Lot Of Love y una mejor aún Sometime Love totalmente hija de su tiempo. Midnight (You Won't Be Sleeping) va ganando en esos momentos de solemnidad tan propios del AOR y unas melodías geniales junto a un solo de saxofón que también cumple perfectamente. Un grandísimo tema, sin duda, algo más desmelenado pero menos que la siguiente, Red On The Highway, más rockera y, sí, de las que más me gustan. Para que nos entendamos, este es el tipo de AOR que más me gusta y, además, la banda suena maravillosamente bien en temas como este.
Una percusión contundente y casi tribal marca el inicio de Holy Rider, otra joya dentro de este Vigilante, que demuestra que los estribillos y los puentes entre secciones de Magnum son la gloria y poseedores de algunas de las melodías más curradas y exquisitas que uno puede escuchar dentro del AOR, que no son pocas. Dudo si ahí ha tenido que ver la presencia en mayor o menor grado de Roger Taylor pero de una manera u otra, me quito el sombrero ante todos. Y no me lo vuelvo a poner porque justo ahora viene When The World Comes Down, una de las mejores baladas que he escuchado jamás y de la que Magnum pueden sentirse orgullosos; cuántas veces los que nos inclinamos por el lado más rockero del mundo musical hemos acabado aborreciendo a más de una vaca sagrada por una o varias baladas repetidas ad nauseam, pues bien, esto no me pasa con Magnum y esta balada tan cojonuda. Justo es destacar otra vez a Bob Catley que, sin duda, no solo cumple magníficamente en este disco sino que es la voz más ideal y perfecta para este tipo de trabajos, siempre elegante y cómplice con las melodías marca de la casa.
El tema que da nombre al disco, Vigilante, vuelve a la faceta más puramente rockera del grupo y de qué manera. No es un disco de grandes prodigios instrumentales, pero llegados a este punto hemos podido comprobar que Tony Clarkin (guitarra), Wally Lowe (bajo), Mark Stanway (teclados) y Mickey Barker (batería) completan una grandísima formación llegando al equilibrio justo y con un resultado final que permite identificar perfectamente a cada miembro de la banda y comprobar la gran labor que realizan, como muestra este tema, también de mis preferidos, por cierto. El mismo o mayor cariño aún le tengo al tema que pone punto final al álbum, la impresionante Back Street Kid, quizás la amalgama definitiva y más equilibrada entre todas las facetas de Magnum: la más rockera, la más pastelosa, la más progresiva...el resultado no podría ser otro, un tema épico y solemne que sigue resonando una vez terminado el álbum.
Vigilante es un disco que no debe ni debería ser tomado a menos, pues ese equilibrio en su sonido que lo convierte en un disco con tan alta calidad y tan accesible para todos los públicos lo hacen único y ya les advierto que no se trata de flor de un día, Magnum tienen una extensa y vasta obra que siempre merece la pena rescatar. Si con todas las razones que hemos comentado aún sientes prejuicios ante el AOR o, peor aún, te mueves en terrenos más comerciales y desprecias el rock, no dejes pasar a los Magnum. Nunca el caviar fue tan accesible para todos.
Keep on rockin'!
MAGNUM - VIGILANTE
| 1. | "Lonely Night" | |
| 2. | "Need a Lot of Love" | |
| 3. | "Sometime Love" | |
| 4. | "Midnight (You Won't Be Sleeping)" | |
| 5. | "Red on the Highway" | |
| 6. | "Holy Rider" | |
| 7. | "When the World Comes Down" | |
| 8. | "Vigilante" | |
| 9. | "Back Street Kid" |
- Tony Clarkin — Guitar
- Bob Catley — Vocals
- Wally Lowe — Bass
- Mark Stanway — Keyboards
- Mickey Barker — Drums
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
