Anda que pequeña alegría me llevé al ver a estos tíos en el cartel del Z de este finde y toda una sorpresa, pues tampoco es que Valient Thorr sea uno de los grupos más típicos de mis dietas diarias de rock pero sí es uno de los mejores y más recientes descubrimientos que me he llevado a las orejas, tanto que hace un par de veranos por poco no sale ardiendo mi copia de este Stranger, muesca de una carrera que a día de hoy no está nada mal y que promete lo suyo.
Pongámonos en unos breves antecedentes: Valient Thorr es una banda yanki, perdón, venusiana, con un gran curriculum como teloneros (han estado una buena temporada abriendo para Motörhead) y con una sana actitud que sobrepasa su imagen de frikazos barbudos (hubo una época en que todos los miembros llevaban el apellido Thorr) y con un sonido a base de rock duro que abarca metal, punk y stoner llegando a aunar a Anthrax con Turbonegro. Lo cierto es que, en su contundente y directa sencillez, suena original y fresco, tanto en temas más convencionalmente punks con denuncia incluída como Gillionaire y Without Hope, Without Fear o en otros de temática más fantástica, donde se encuentran algunos de mis preferidos como Night Terrors (me parece ver aquí un toque Pentagram muy chulo), una Futurehumans de intro bastante sabbathiana y riff de vieja escuela e incluso Woman in the Woods, canción que esconde mucho más de lo que parece. Vaya baterías!
No queda ahí la cosa: Vision Quest tiene una energía que se contagia, al igual que ocurre con la mala baba de Habituary y otro par de "tips of the hat" hacia sus maestros en Sleeper Awakes y Disappearer. Y si aún no os convence, dadle caña al Sudden Death is Nothing y ya veréis lo que dan de sí los Valient Thorr más metaleros.
Stranger no será el único disco de estos tíos que se haga hueco en mi colección y desde luego puedo decir que me he convertido en "thorrior" fiel. A vosotros, dadles una oportunidad; a ellos, no me decepcionéis este viernes!
Entramos en la semana del Serie Z y por lo tanto una ocasión cojonuda para repasar la obra de los ilustres invitados de esta edición. Uno de los primeras espadas de este año y de los más esperados por un servidor (y no creo que esté yo solo), más que espada es un hacha: el canadiense Pat Travers, maestro de las séis cuerdas y con una trayectoria de altísimo nivel. Curiosamente, después de una serie de trabajos muy guitarreros y con un hard rock más convencional, se desmarcó en el 80 con este Crash and Burn donde abundan los teclados y levanta un poco el pie del acelerador. Efectivamente, este disco constituye su obra más comercial y de mayor éxito en ventas y listas pero que a nadie le lleve a engaño, pues pese a ciertas suspicacias que pueda generar a priori es un disco con muchos y grandes valores y muy digno de tener en cuenta.
Tanto es así, que lo he elegido por dos de mis temas preferidos de la carrera de Travers, el primero no es difícil de adivinar: Snortin' Whiskey. Un título muy macarra para el que posiblemente sea el éxito más reconocido de Pat, un blues muy hard-rockero con unas guitarras que sobrepasan la excelencia y que al igual que pasaría con muchos antes que conmigo, fue el tema que me hizo fan del señor Travers. El otro tema en cuestión sería, cómo no, (Your Love) Can't Be Right, en la misma onda hard que la anteriormente mencionada.
Pero Crash and Burn no sigue unas leyes estrictas sobre hard rock ni mucho menos, para empezar tenemos el tema inicial de mismo nombre, con una guitarra casi desaparecido y avalanchas de teclados que me recuerda al Jeff Beck más compositor "classy" junto a unos Steely Dan o una instrumental llamada The Big Event que me suena a los Rush del Grace Under Pressure. De acuerdo en que no es el rock al que uno puede acostumbrarse escuchando las grabaciones previas de Travers, pero qué quieren que les diga, a mi me convence y no lo digo por escribir de manera complaciente, pues nunca he sido fan de Bob Marley en general ni de su Is This Love en particular pero la versión aquí incluida, sin ser muy diferente, me parece más que potable (y con un solo magnífico). Por supuesto, más me gusta su rendición del clásico de Albert KingBorn Under a Bad Sign, aún con todas sus "moderneces".
Love Will Make You Strong tiene un rollo soul que se hace fuerte en su estribillo y con unas melodías que funcionan muy bien, algo que casi también se puede aplicar a Material Eyes, también con mucho teclado y algunas secciones que combinan lo baladero con cambios muy jazzísticos. Un final que parece completar ese aura de sofisticación que rodea este álbum.
Por supuesto que este disco no sería el mismo sin las huestes de musicazos que se busca Travers, algo que siempre ha hecho y muy bien; aquí sin ir más lejos encontramos tanto a su gran socio Pat Thrall como a unos auténticos percusionistas de lujo: Tommy Alridge y Michael Shrieve. Definitivamente, Pat Travers no debería estar en el ostracismo en el que parece estar escondido y Crash and Burn puede ser una buena puerta de entrada a una carrera con unos discos y directos sensacionales, tal y como afirmarán sin dudar más de uno de vuestros músicos preferidos. Sin duda, lo estaré esperando muy atento este fin de semana.
Aquí no nos vamos a ir por las ramas mucho, si el ritmo de publicaciones es tirando a bajo y no he sacado tiempo para ver algún spaghetti western, toca disparar con bala y golpear con un discazo. Además, lo cierto es que tenía ganas de dedicarle unas líneas al Some Girls de los Stones por las numerosas razones por las que me fascina. La primera, por ser para mi, quizás, el último gran disco de los Stones; no es que no me gusten los discos posteriores, no señor, Tattoo You y Steel Wheels son obras mucho más que dignas y que me encantan, pero no superan en mi podium personal a este trabajo del 78.
En segundo lugar, supuso una nueva escala en los "viajes" de los Stones: del beat inglés y las versiones americanas cruzamos el océano y visitaron el Delta de Robert Johnson, Chicago, Detroit...y ahora hacemos escala en Nueva York, empapándonos de emergente punk rock yanki y hortera música disco. Evidentemente, hay más razones, y estas son un buen puñado de canciones que Jagger y Richards cocinaron con estos ingredientes...
Lo confieso, en mis primeras incursiones con los Stones me costaba acostumbrarme al discotequeo de Miss You y su ritmo de striptease chungo y lentejuelas, pero a poco que un servidor fue haciéndose a los Rolling Stones en general y a este disco en particular, es fácil entender por qué es una habitual en los conciertos y lo bien que abre el disco, dando paso a una rabiosa When The Whip Comes Down que te despierta con una bofetada. En efecto, vuelta a los Stones salvajes y regreso al soul rockero con Just My Imagination, versión convertida por derecho en tema stoniano que sigue sonando tan solemne como la primera vez, ya sea en estudio o en directo.
Y si no hemos hablado de macarreo stoniano aún es porque lo estamos guardando para el tema homónimo de este disco, una pieza con un pausado groove de dos acordes y letra provocativa llamada Some Girls con la que Mick se queda más que a gusto. A partir de aquí la cosa no solo no decae, sino que se va calentando: Lies recoge el testigo de la anterior When The Whip... volviendo al rock más stoniano de principios de los 70 al igual que ocurre, pero en su propia vertiente, con Far Away Eyes, balada country que podría haber encajado igual de bien en un Sticky Fingers o Black And Blue, Es quizás por la vorágine en la que estamos a estas alturas que temas como Respectable queden algo enterrados, cuando es un tema más que digno y, tal y como ocurre en todo el disco, las guitarras de Keef y Ronnie están para enmarcar.
Before They Make Me confirma que darle luz verde a Richards y sus ideas es siempre un acierto, otra joya del disco y, por cierto, gran versión la de los Supersuckers. Y como los sobresalientes no se regalan, los Stones se aseguran la nota cerrando con dos clásicos más: Beast of Burden, directamente una de mis preferidas de toda la trayectoria de los Stones, y la divertidísima Shattered, que cierra el álbum con el mismo rollo de Studio 54 con el que empieza, una especie de falso envoltorio para un regalo que es 100% Stones y a un altísimo nivel.
Con Some Girls los Stones encuentran el equilibrio perfecto entre sus trabajos setenteros y una serie de excesos y experimentos que si bien en otros discos no resultan acertados (ese Undercover...), aquí funcionan a las mil maravillas. Y por cierto, que sepáis que existe una reedición de 2011 con un disco extra bastante recomendable. Con cosas así y un disco de este calibre, ¿cómo puede dejar uno de creer en los Stones?
Keith Richards – electric and acoustic guitars, backing vocals, lead vocals on "Before They Make Me Run", bass guitar on "Some Girls" and "Before They Make Me Run", piano on "Faraway Eyes";
Qué bien cuando las ideas para elegir disco vienen solas, como ocurre hoy, día del 59 cumpleaños del gran Diamond Dave, aunque también no es menos cierto que un fanático confeso de Van Halen como un servidor pocas excusas necesita para recuperar algún disco de la banda como este fantástico segundo álbum, sucesor en más de un sentido del igualmente homónimo primer disco, pues aquí tuvo cabida todo aquello que se dejaron en el tintero. Así pues, no es difícil encontrar más de un punto en común con su ópera prima: temas directos y sencillos con la fuerte presencia habitual de marañas guitarreras de Eddie, demostrando, al igual que en toda su carrera, que si los riffs tienen secretos se los sabe todos y si no, se los inventa.
Y curiosamente no es un disco que fallara comercialmente, pues Dance The Night Away les funcionó bastante bien y no es para menos, un tema alegre y divertido con el sello VH bien impreso. Lo cierto es que el ambiente fiestero se contagia por todo el disco, con mucho groove en los temas, como evidencian Somebody Get Me a Doctor o Outta Love Again, con Alex y Mike dignos de un monumento en su honor. Sin pasar por alto el boogie macarra de Bottoms Up! un tema que podrían haber firmado perfectamente ZZ Top si fueran californianos y un tema ajeno, You're No Good, con otra marca de la casa como son los propios coros de Dave, que por cierto en este disco se salen.
Light Up The Sky es otro de mis preferidos, uno de esos temas en los que la banda hace lo que le da la gana, como siempre, y maldita sea lo bien que suena. Algo parecido me entra en las tripas cuando Eddie coge una guitarra española y me recuerda por qué él es un dios y yo un vulgar rascacuerdas en Spanish Fly, que encima de todo no es otra cosa que una calma precediendo a la tempestad de D.O.A. contundente punk al estilo Van Halen, y eso quiere decir que es muy bueno. Más ejercicio guitarrero y riff aplastante en Women In Love, no se si el que contiene las mejores melodías del disco pero muy cerca debe estar, y cerrando el baile otro tema sencillamente perfecto como es Beautiful Girls, auténtica joya rockera de muchos quilates con uno de los mejores riffs de toda la carrera de la banda.
Con sus escasos 30 minutos de duración, es normal que uno quiera darse un atracón de Van Halen, pues un bocado tan apetitoso puede saber a poco pero por lo pronto nos tiene que valer para celebrar el cumpleaños de Dave y desear que cumpla muchos más y, por pedir que no quede, que nos vuelva a sorprender con un disco tan cojonudo como el que sacaron el año pasado.
Hará cosa de un año cuando hablé del concierto que se marcaron por aquí este cuarteto de Alabama, más sureños que disparar a una fila de latas y que un porche con mecedora. Los elogios por su actuación no fueron nada gratuitos, pues el concierto fue ciertamente espectacular y desde luego invita a seguirlos más de cerca. Evidentemente, con poco que incidamos en su discografía, más atrapados vamos a quedar entre las redes de estos yankis y como muestra este botón del 2008 que, acertadamente, se llema Devil In The Details.
Si algo distingue quizás a este grupo de sus compañeros de la creciente, prolífica y cojonuda marea sureña que no cesa es que sus miembros son todos bastante talluditos ya, un hecho que resulta curioso siendo un grupo con una energía y vitalidad propia de unos jovencitos con ganas de comerse el mundo. Tanto si esas son sus pretensiones como si no, espero de corazón que los dioses del Rock sepan recompensar como merecen a estos veteranos guerrilleros.
Lo primero que uno puede comprobar con este álbum es que Hogjaw, siendo una banda tan arraigada dentro de lo suyo como unos Lynyrd Skynyrd o Molly Hatchet, sí que se posicionan dentro de la rama más dura del género, con riffs demoledores y contundentes pero sin descuidar no pocos matices y registros como podemos ver en The Fog, pero en mi opinión destacan sobremanera estos temas con ferocidad y pura actitud sureña como las geniales 4 lo, El Camino o ese grito de guerra que es Gitsum, que parece que te la están marcando a fuego como si fueras ganado de rodeo.
Otra de esas canciones que define lo que es Hogjaw es East Bound and Down, cachonda y tan genuinamente de la tierra como la posterior Swamp, toda una delicia para el que le gusten tanto las sureñadas como a este servidor. Tampoco se olvidan de la priva en sus canciones, pues tienen una soberbia This Whiskey y un festivo e igualmente cachondo Cheap Whiskey que cierra el disco y conforman la dedicatoria de la banda a tan placentero bebedizo. No me voy a dejar, por supuesto, los restantes Before Monday Come y Junga, que posiblemente sea otra de mis preferidas.
Y precisamente recuperamos hoy a Hogjaw porque ayer tuvimos la inmensísima suerte de poder volverlos a ver. Unos cuantos privilegiados pudimos volver a comprobar de primera mano como se las gastan en directo por lo que no dejaré de recomendar a estos tíos en cualquiera de los formatos que queráis. A mi, desde luego, me tienen ya más que convencido.
Mientras termino las vacaciones y voy organizando lo que va a ser esta nueva temporada, ya tocaba pasarse por el blog y sacar de la estantería algún disco que haga más llevaderos estos días. La verdad es que, desde hace mucho tiempo, siempre he pensado que Septiembre es algo así como el lunes de los meses; no es que caiga en depresiones post-vacacionales ni demás extremos tan dramáticos pero sí que crece cierto ambiente grisáceo que va parejo con unos días cada vez más cortos. Por suerte, los buenos discos son para todas las estaciones, meses, días y horas y el protagonista de hoy desde luego lo merece, como gran parte de la discografía de esa gran banda de distinguido linaje "purpeliano" conocida como Rainbow.
Por aquel 1981, ya hacía tiempo que Blackmore se había despegado de los últimos vestigios de los Purple (o eso quería hacer creer) y volvía a la carga con una formación renovada y un estilo acorde con estos cambios. El bueno de Ritchie nunca negó, sino que afirmó sus intenciones de hacer un disco de Rainbow que fuera capaz de hacerse hueco entre el sonido más americano y actual de bandas como Foreigner y desdde luego vaya si lo consiguió con este Difficult To Cure, no solo por su listado de canciones, que ya comentaremos, sino con una muy buena fusión de lo viejo y lo nuevo entre sus filas, pues permanecen veteranos como Roger Glover y Don Airey mientras que entra sangre nueva en forma de Bobby Rondinelly a las baquetas y Joe Lynn Turner a las voces, dos nombres que a partir de ese momento quedarían ligados a la propia historia del rock para los restos.
Y un servidor, que es fanático de todas las movidas en las que se mete Blackmore, solo puede aplaudir por lo bien que suena este disco. En efecto, no es un Long Live Rock'n'Roll ni siquiera el anterior Down To Earth; este es un disco totalmente distinto y al mismo tiempo Rainbow al 100%. No se atreverán a negar la fuerza que tiene el inicial y ya celebérrimo I Surrender, en la que ya podemos comprobar lo bien que combinan las armonías y melodías de Blackmore con la garra y los matices de Turner, aunque para fuerza, la posterior Spotlight Kid, una de mis preferidas de la banda de todos los tiempos y un riff de esos que se te quedan entre ceja y ceja (como si fuera la portada del Straight between the Eyes). En mi época de ensayos, rara era la vez que no lo tocaba para probar sonido.
En medio de este rollo algo experimental, entra estupendamente bien No Release; otro tema que, como hemos comentado, es fiel y transgresor al mismo tiempo aunque, eso sí, con mucho groove. Algo más melódico y cercano a lo que quizás tenía en mente Blackmore es Magic, otro gran corte y nos permite comprobar otra vez más el lucimiento de Turner, que por si no lo he dejado claro ya está inconmensurable en este álbum, demostrable en otras piezas como la enérgica Freedom Fighter y la más contundentemente bluesera Midtown Tunnel Vision. Eso sí, ni Turner ni el propio Blackmore van a eclipsar al resto de la banda, pues Don Airey también tiene mucho que decir a la hora de juntarse con Ritchie para componer e interpretar la bellísima Vielleicht Das Nachter Zeit. Y no nos vamos a dejar otro clásico ochentero de la banda como la potente Can't Happen Here y un colofón final de categoría que recibe el mismo nombre del álbum y que esconde una jam sobre la novena sinfonía de Beethoven como jamás habrían imaginado Alex y sus drugos.
No creo que Blackmore sea de los de esperar palmaditas en la espalda, pero desde luego, con Difficult to Cure, lo volvió a hacer. Tanto si quería hacer un disco más actual o más clásico, lo que le salió fue un disco cojonudo. ¡Qué bien debe sentirse uno siendo el mejor en lo que hace!
Por twitter nos propusieron a unos cuantos elaborar nuestra lista de canciones rockeras para este verano. La verdad es que me he tomado mi tiempo, mas el de elegir cual entraba y cual se quedaba fuera...por lo pronto, aunque no estén todas las que son sí que lo son las que están así que a ver si el verano que viene buscamos veinte más. Aquí va mi lista: 1. MOTÖRHEAD - LOVE FOR SALE
Uno de mis temas juergueros por excelencia y que en verano suena quizás mejor que nunca. Rock'n'roll, actitud, salvajismo y, en definitiva, todo más alto que cualquier otra cosa. Que nunca haya un verano sin Lemmy!
2. ALICE COOPER - UNDER MY WHEELS
De Mr. Fournier se me ocurren discos enteros para poner banda sonora a más de un verano y he elegido esta como podría haber sido otra cualquiera. Aquí tenemos un riff clásico que va cogiendo fuerza y un tema divertidísimo y adrenalínico desde su comienzo hasta la última nota.
3. VAN HALEN - DANCE THE NIGHT AWAY
Un poco de lo mismo, elegir solo una me cuesta horrores (hoy mismo tengo en la cabeza el Drop Dead Legs del 1984) pero al final me he dejado convencer por uno de sus temas más comerciales y rentables pero también de los más divertidos y que también incita a la buena juerga estival.
4. STATUS QUO - BIG FAT MAMA
Más decisiones difíciles: de un grupo que ha tomado siempre como seña de identidad la diversión, unos pocos acordes y temazos acojonantes bajo el estandarte de las dos Telecasters cruzadas, ¿cómo nos vamos a quedar con un solo tema para el verano? pues bueno, aquí va el botón de muestra.
5. THE ROLLING STONES - LIES
Evidentemente, los Stones no iban a faltar, pues posiblemente no haya día del año al que no se pueda adjudicar una canción suya. Por otra parte, el Some Girls me resulta un disco muy veraniego y este Lies un tema cojonudo para estos días.
6. CHEAP TRICK - CALIFORNIA MAN
Nunca he estado en una tierra tan conocida por su verano como es California y ni siquiera los Cheap Trick son de allí, pero me gusta la idea que me hago de la tierra gracias a canciones como esta de su Heaven Tonight.
7. YES - LOVE WILL FIND A WAY
Close to the Edge, Tales from the topographic oceans...y después se pusieron a sacar discos y temas tan cachondos y ligeros como este. No digáis que no os molaría escuchar este tema en una barbacoa nocturna mientras habláis con las muchachas.
8. UFO - ONLY YOU CAN ROCK ME
Porque sí y lo sabéis. Si el primer día de vacaciones escucháis esta canción sabréis que va a ser un verano genial.
9. NAZARETH - A DAY AT THE BEACH
Algún tema de playa tenía que aparecer y aunque quizás no sepamos el concepto de día de playa que tienen en Escocia, desde luego sí que saben hacer canciones.
10. DAVID LEE ROTH - CALIFORNIA GIRLS
Pese a ser uno de los grupos más propios de esta estación, he de admitir que no soy muy de los Beach Boys pero, eso sí, la versión de Diamond Dave de este tema me parece superior, con más aroma a mar, arena y jamonas.
11. THE CULT - SHE SELLS SANCTUARY
Su éxito más comercial, sí, pero es salir los primeros rayos de sol en cualquier día de agosto y si el día se presenta favorable, este es el tema que quiero oir.
12. STEVIE RAY VAUGHAN - STANG'S SWANG
No todo el verano es hacer el indio, uno también sabe ser un señor y llega el momento en que te apetece tomarte tu buen lingotazo en una terraza en una fresquita noche de verano. Pues este es el tema que debería sonar.
13. BIG BROTHER AND THE HOLDING COMPANY - SUMMERTIME
No solo lleva el nombre implícito, las guitarras de Gurley y la garganta de Janis te traen el sopor del verano y te hacen sudar la gota gorda aunque estés escuchando este tema en Helsinki en enero. Gershwin nunca sonó mejor y lo sabéis.
14. REO SPEEDWAGON - KEEP PUSHIN'
Simplemente es 19 de agosto y me apetecía escuchar este tema. Eso ya lo convierte en tema veraniego, ¿no?
15. DEL SHANNON - RUNAWAY
El que sea un temazo ya debería ser suficiente pero con eso y con todo siempre me recuerda al verano, aunque sea por la escena inicial de Los Chicos del Maíz.
16. TOM PETTY AND THE HEARTBREAKERS - AMERICAN GIRL
Conforme van quedando los veranos atrás, van apareciendo historias y nostalgia. Y en ese rincón de los veranos se encuentra este clásico de Tom Petty.
17. THE DICTATORS - CALIFORNIA SUN
Me gusta más que la versión de los Ramones, aunque no sea ni de unos ni de otros. Pues eso, verano y más verano.
18. BLIND GUARDIAN - VALHALLA
¿Cómo? Pues sí. Durante muchos veranos, los amigos ausentes durante el resto del año nos hemos juntado infinidad de veces y hemos acabado berreando otra cantidad de veces este tema, cerveza en mano; por eso está en la lista. Y lo fresquito que se tiene que estar en el Valhalla estos días...
19. DEF LEPPARD - PHOTOGRAPH
Curiosamente, este verano he visto a estos tíos, así que ya le da un valor añadido. Por otra parte, las melodías vocales y las guitarras con chorus de Photograph son tan refrescantes como el ventilador que tengo aquí al lado.
20. FOREIGNER - HOT BLOODED
Si uno de los comunes denominadores de esta lista ha sido las ganas de juerga cuando llega este buen tiempo, pues tenemos que terminar con un tema de traca y que le venga como anillo al dedo. Así pues, toda una grandísima copla por cortesía de Lou Gramm.