Atronadores decibelios, chirriantes alaridos, infernales riffs, coplas infractoras de varias leyes...en definitiva, buena música.

martes, 8 de enero de 2013

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (CI): LED ZEPPELIN - HOUSES OF THE HOLY (1973)



Yo soy de los que disfrutan la visita de los Reyes Magos como un enano y a veces incluso más que los críos, ya no solo por razones obvias sino que a cada edad los he ido viviendo de manera distinta, compartiendo la complicidad con unos y otros y, digámoslo claro, la ilusión con su dosis de misterio añadida por saber si uno ha sido bueno o no. Y no seré yo la persona más apegada a las tradiciones precisamente, pero para una bien bonita y divertida que tenemos no seré yo el que se oponga, sino que cuenta con mi apoyo. Máxime tratándose de unos monarcas que no tienen tendencia a traer disgustos sino todo lo contrario, no como la mayoría de individuos con corona sobre las sienes. Evidentemente, mi humilde colección de discos siempre está dispuesta a recibir nuevas aportaciones por parte de sus majestades de oriente, bien por mera adición o por renovación de material, y entre la cosecha de este año encontramos una flamante copia en soporte digno del Houses Of The Holy, primer disco de Led Zeppelin tras esa tetralogía inicial tan brillante y genial como ellos mismos.

Ni que decir tiene, que este blog se engalana a la hora de hablar de estos tíos, madres del cordero metalero y padrinos de toda nota hard-rockera jamás grabada pero, en fin, ¿qué vamos a decir de Led Zeppelin a estas alturas? La verdad es que con eso y con todo Houses Of The Holy me llega a poner en tesituras difíciles, que no por fanático irredento uno pierde la vis crítica. Es precisamente este disco el que contiene la canción que posiblemente más deteste de Led Zeppelin, que en algunas ocasiones casi ni he podido soportar, que es D'yer Maker. Es verdad que con los años he llegado a reconciliarme algo más con este peculiar tema y, desde luego, gran parte del daño posiblemente se deba a esa horrenda y sobreactuada versión de Sheryl Crow pero no menos cierto es que lejos queda de otros temas zeppelinianos. Unos cuantos escalones por encima está la marcianada funkilona esa de The Crunge, que no es que me haga rechinar los dientes pero tampoco la sitúo entre los puntos álgidos del disco. Eso sí, escuchando este tema uno aprecia que no solo la hermandad hard-rockera dobla la rodilla ante Led Zeppelin sino que grupos tan dispares como Fishbone o Red Hot Chili Peppers también tienen su deuda.

Tras estos puntos muy discutiblemente negativos, le damos rienda suelta al fan fatal zeppeliniano que llevo dentro para proceder a la defensa de este álbum. La razón es mucho más simple y contundente que la adulación gratuita: este disco, amén de un soberbio trabajo de Jimi Page tanto guitarrero como de ingeniero a la hora de supervisar de la primera hasta la última nota, contiene temazos de padre y muy señor mío. Y esto, no es nada gratuito.  Iniciamos con un tema soberbio donde los haya como The Song Remains The Same, toda una demostración de genialidad y espíritu libre de los Zeps para luego escuchar como Robert Plant nos funde los corazones y todo órgano que pille por el camino con una monumental Rain Song (auxiliado por unas guitarras que no son de este mundo. Gracias, Jimi!) y siguiendo más adelante, un pequeño toque folkie sin perder la esencia del riff zeppeliniano en Over The Hills And Far Away. Acabamos de hablar de tres temas que ya justifican la compra de este álbum y la conversión inmediata e irreversible en la fe de Plant, Page, Bonham y Jones.

Completan el álbum, una estupenda y algo ácida Dancing Days que no está nada mal pero que obviamente queda ensombrecida por la recta final del álbum, compuesta por la faceta más psicodélica de los Zeps en la brillantísima No Quarter y la gigantescamente cojonuda The Ocean, con su riff pesado y un Robert Plant en su salsa que nos va llevando hasta el divertido final.

Por edad y por sus autores, este disco obtiene la categoría de clásico, quizás mis observaciones no sean tan generosas como otras pero le hacen la misma justicia que cualquier otra, es decir, ninguna. Led Zeppelin es demasiado grande para este planeta. Únicamente tened en cuenta que si los reyes magos os dejan el Houses Of The Holy y un par de calcetines significa que ese año habéis sido buenos.

Keep on rockin'!

LED ZEPPELIN - HOUSES OF THE HOLY

1."The Song Remains the Same"  

2."The Rain Song"  

3."Over the Hills and Far Away"  

4."The Crunge"  


1."Dancing Days

2."D'yer Mak'er"  

3."No Quarter"  

4."The Ocean"  


jueves, 3 de enero de 2013

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (C): ZACH WILLIAMS AND THE REFORMATION - ELECTRIC REVIVAL (2009)



Al final hemos llegado a la redonda cifra de 100 discos, todos y cada uno con su propia historia más la mía propia entre sus surcos, que era de lo que se trataba. Uno no es un profesional ni lo pretende y ya comentaba en los albores de este blog que esto no deja de ser unos cuantos comentarios sobre esos discos que, tirados por ahí, han estado y están presentes en mi vida. Por ello, sugerí entre mi gente que por qué no elegían ellos el que consideraban disco idóneo para celebrar la centena de discos y recibí propuestas tanto concretas y nada desdeñables (Allman Brothers, AC/DC, Motörhead, Saxon...) como otras más vagas, que me sugerían elegir por el primer disco que compré, el primer grupo que vi en directo...no se me ocurrían tantos discos que fueran los primeros en algo, pero al ser mi secuaz Miss Marvel la primera precisamente en sugerir se me vino a la cabeza, como no podía ser de otra manera, el disco que conseguí el mismo día que conocí a mi superheróica compañera, y como el escenario en cuestión era un concierto de la excelentísima banda Zach Williams And The Reformation hace unos años, el disco que completa la centena va a ser ese genial Electric Revival que adquirí allí mismo. Si piensan que esta entradilla es una moñada pues yo que lo siento por ustedes, pero nada más pensar en que en un mismo día conocí a una banda cojonuda y una chica mejor aún me hace sentirme más afortunado que el chorizo aquel al que atrapó Harry Callahan tras oir el clic seco y sin nada detrás de esa imponente Magnum.

Pero claro, con esto en mente pues uno se puede imaginar el valor que puede tener esta banda para un servidor, ¿cómo os convenzo ahora de que ZWR es una grandísima banda? Pues para empezar os hacéis un favor si dejáis de leer y os pilláis este estupendo Electric Revival, a la sazón debut de la banda; ahí encontraréis el presente y futuro del rock sureño que ya sabéis que tanto nos gusta, algo cercanos a ese sonido Black Crowes que enarbolan tantos grupos actuales del mismo palo pero al mismo tiempo muy en sintonía con sus paisanos e incluso familia White Oak Arkansas. Nada de artificios por aquí, rock con mucho corazón y tripas, honesto pero al mismo tiempo elegante y con mucha, mucha clase.

Con mucho sur y unos coros gospelianos tremendamente acertados empieza Set You Free, tema que es capaz de combinar esto con riffs pesados, a veces hasta levemente sabbathianos, y aprobando con nota. Más de lo mismo ocurre con la siguiente Fools Gold, con un Zach Williams en estado de gracia tanto en lo compositivo como en sus labores vocales.

La cara más groovie del disco lo encontramos en cortes como Can U Feel Me, con ese gran slide por cortesía del genial y simpatiquísimo Robby Rigsby. La verdad es que la fama de modestas que tienen estas producciones son discutibles habida cuenta de lo bien que suena cada tema y cada instrumento, pues poco tiene que envidiar a grandes estudios, escuchad si no lo bien que suena Empty Dreams, canción más clásica y arraigada. La más que decente Stronger, a continuación, precede al que fue el single de este álbum, la soberbia Angels With Broken Wings.

Si subrayábamos la sofisticada elegancia y buen hacer de estos chicos hay que mencionar la estupenda Two More Days, señorial como ella sola, y una Without You que me trae recuerdos del soul de gente como Bobby Womack pero a través de ese tamiz sureño. Sabemos también que el rock sureño por sistema es altamente melancólico, lejos de parecer un patrón a repetir pues muchas y grandes bandas han sabido componer estupendos temas dedicados a ese hogar, ya sea con puertas y ventanas o de ombligo para dentro, cada uno con su propia voz; ZWR hacen lo propio con una maravillosa Take Me Home. Cerrando este trabajo, otro cambio de tercio con la muy lisérgica Midnite Ride, un final perfecto.

En resumidas cuentas, si hablábamos de primeras veces, aquí tenéis un disco que no solo se disfruta de maravilla la primera vez sino que se sigue disfrutando como si fuera la misma primera escucha. Un grupo con un brillante porvenir y que ya he tenido la suerte de ver dos veces así que si pasan por su ciudad no se los pierdan, pues van a presenciar un grupazo de categoría y grandes personas también, si quieren, un día mientras tomamos una cerveza les cuenta la promesa que me hicieron y que, como buenos caballeros sureños, han de mantener. De momento les dejo, que aún tengo más de cien discos más tirados por ahí...

Keep on rockin'!

ZACH WILLIAMS AND THE REFORMATION - ELECTRIC REVIVAL


  • Zach Williams (acoustic guitar, harp and vocals)
  • Red Dorton (bass guitar and vocals)
  • Robby Rigsbee (slide guitar, rhythm guitar, and lead guitar )
  • Josh Copeland (rhythm guitar and lead guitar)
  • Creed Slater (drums and vocals)

miércoles, 2 de enero de 2013

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (XCIX): VAN HALEN - A DIFFERENT KIND OF TRUTH (2012)



Primer post de 2013, año que parece esperadísimo por todos habida cuenta de la que ha caído en este último, no es que las perspectivas aseguren brillantes augurios pero la esperanza siempre queda. Conformémonos por hoy con que en lo musical sigan habiendo gratas sorpresas tanto entre talentos emergentes como en viejas glorias, tal y como resultó con A Different Kind Of Truth, trabajo publicado en 2012 por Van Halen, banda adorada y venerada por aquí, como ya sabéis. La verdad es que no fue una relación de amor a primera vista: el primer tema que salió como adelanto, Tattoo, me dejó bastante frío en su día y tampoco me gustó la jugarreta que le hicieron al pobre Michael Anthony, siempre ninguneado por un cada vez más tirano Eddie quien, en un alarde de nepotismo, otorga el papel de bajista a su hijo Wolfgang; se ve que iba en serio cuando decidió llamar a la banda con su apellido. Por otro lado, no dejaba de ser un disco esperadísimo por mi parte gracias al retorno del gran Dave Lee Roth. Yo soy de los que disfrutan con la etapa de Sammy Hagar e incluso me llegó a gustar algo aquel vapuleado Van Halen III con Gary Cherone pero, evidentemente, una vez que Diamond Dave se pone al frente ya nada es lo mismo.

Una vez me hice con el disco a un precio bastante suculento, si no recuerdo mal, era momento de reencontrarme también con estos renovados Van Halen a ver que tenían para ofrecer y, francamente, el resultado no pudo ser mejor. No solo tienen temas que podrían haber encajado a la perfección en un Women And Children First o Fair Warning sin problemas sino que siguen estando en plenísima forma. Alex sigue teniendo una técnica envidiable, y es decir poco, con ese manejo de los platos marca de la casa que a más de un batería he visto dejar de piedra y, ¿qué decir de Eddie? Cada solo, riff y lick de este disco es una lección y cada sección de tapping su firma. Escuchando este disco dan ganas de coger y vender tus guitarras y dedicarte a la pandereta, sabedor de que el jodido Eddie Van Halen puede hacer con un dedo lo que tú no haces con diez. La clase, estilazo, técnica y melodía de Eddie es una vez más de sobresaliente y en mi opinión lo que más destaca de este trabajo (control absolutísimo de Eddie, claro). También y por mucho cariño que le tenga al bueno de Mike hay que resaltar la labor del gordito benjamín del clan Van Halen, pues Wolfgang no solo no lo hace mal sino que cumple realmente bien si bien el sonido me sigue recordando a su predecesor en la banda. ¿Y Dave? Pues eso, Dave. Como si lo hubieran congelado tras el Eat'em And Smile.

Tengo que admitir que ese Tattoo inicial que no me decía gran cosa ha ido ganando enteros tras posteriores escuchas y en conjunto con el álbum no está nada mal, pero es solo la punta del iceberg, la impresionante She's The Woman nos recuerdan que estos son los Van Halen que conocemos y amamos. You And Your Blues es uno de esos temas que me recuerdan a la etapa de Hagar, más pausado y con unas melodías vocales más poperas, dando lugar a un resultado curioso a la par que excelente con a Dave a las voces (y vaya break de Eddie en medio!). Las locuras experimentales de Eddie que recordamos de los primeros cuatro discos vuelven a la palestra en la genial China Town. De Eddie se podrán decir miles de cosas buenas y malas pero es de agradecer que sea uno de esos tíos siempre preocupados por su sonido de guitarra y que siga descubriendo y experimentando, sorprendiendo así a sus fans como un servidor.

Blood And Fire pese a su título tan "targaryenesco" es un tema muy divertido, quizás el corte más ligero del álbum, no desentona pero empequeñece ante un Bullethead poderoso como un mazazo y que me lleva de vuelta a la energía de aquel homónimo primer álbum. As Is también tiene ese gusto de los Van Halen más añejos y la locura de hacer lo que les da la gana, en este caso con una contundencia y un salvajismo por cortesía de Alex, que se alza sobremanera en este tema.  Pero para locura la inclasificable Honeybabysweetiedoll, así es como suenan los Van Halen de esta década.

Más actual suena también The Trouble With Never, basada en un divertido riff que llena de energía al tema mientras que Dave le aporta una gran ración de buen rollo. Es en esta sección del disco donde vuelve el riff, como ocurre con una acelerada Outta Space que vuelve a recordarnos a trabajos anteriores. En este aspecto, recuperamos también las acústicas y el rollo a lo skiffle y en Stay Frosty (¿alguien dijo Ice Cream Man? pues ahí la llevan). Una estupenda y bien compacta Big River nos conduce al punto final del álbum, un Beats Workin' contundentemente solemne y deliciosamente rockero.

Ciertamente, no podemos pedir más de un disco que contiene toda esa magia, locura y sorpresa tan propio de los mejores momentos de la banda, quienes han sabido sobreponerse a sus batallas intestinas, algunas tan célebres como ellos mismos. Un disco donde nunca sabes por donde te van a salir en cada tema, algo que siempre he apreciado en la banda y que por ello convierte este trabajo no solo en uno de los mejores de los últimos años sino todo un imprescindible.

Keep on rockin'!


VAN HALEN - A DIFFERENT KIND OF TRUTH

1."Tattoo"  
2."She's the Woman"  
3."You and Your Blues"  
4."China Town"  
5."Blood and Fire"  
6."Bullethead"  
7."As Is"  
8."Honeybabysweetiedoll"  
9."The Trouble with Never"  
10."Outta Space"  
11."Stay Frosty"  
12."Big River"  
13."Beats Workin'"  






viernes, 28 de diciembre de 2012

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ: JUNCO - HOLA, MI AMOR



No podíamos terminar el año sin hacer mención a un galán como pocos quedan, todo un rocker de la balada gitana con sangre de reyes, the one and only Ricardo Gabarre aka Junco y su bellísimo Hola, Mi Amor. Discazo imposible de definir pues, ¿quién puede medir en palabras sentimientos tan profundos? Pues quizás sea el señor Junco quien lo haga, como atestiguan Celos o la propia Hola, Mi Amor.

Si pensabas que no había epítome de lo romántico mayor que Robert Plant cantando Thank You, debo pedirte que abras ojos y orejas, amigo lector, y que te dejes cautivar por la magia zíngara de este mostachudo trovador quien lleva ya unos años sin prodigarse demasiado. Esperemos que en este 2013 que se nos viene encima entre con renovados ánimos y nos vuelva del revés como solo él sabe hacer. Estamos contigo, Junco!

jueves, 27 de diciembre de 2012

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (XCVIII): BONAFIDE - ULTIMATE REBEL (2012)



Vamos cerrando ya el año y si bien nunca he sido muy de listas y rankings sí es justo hacer mención a algunos de aquellos discos que me han vuelto del revés a lo largo de este año, pues echando un vistazo a todos estos meses la verdad es que la cosecha no ha estado nada mal en cuanto a cantidad y calidad. Uno de estos álbumes del año sin duda es esta joya de los suecos Bonafide llamada Ultimate Rebel, uno de tantísimos grupos de esa tradición rockera escandinava que tan buenas bandas nos ha dado y que viene dispuesto a pelear por su posición en lo más alto con uñas y dientes. Al igual que tantos paisanos, Bonafide apuestan por el rock mayúsculo y peleón según el evangelio de AC/DC, con los amplificadores al 11 y mucha rabia en una producción que me resulta una jodida maravilla, con un sonido muy, muy, muy guitarrero donde se escucha hasta el cambio de pastillas pero que al mismo tiempo recoge perfectamente los matices y la elegancia que llegan a tener estos suecos.

Al timón encontramos a Pontus Snibb, tremendo guitarrista y vocalista amén de animal de directo como pudimos comprobar hace no mucho en el Serie Z, acompañado de un magnífico Mikael Fässberg compartiendo labores guitarreras, el mega-sleazy bajista Martin Ekelund y un pedazo de salvaje a las baquetas llamado Niklas Matsson al que imagino que para la grabación de este disco hubo que sedarlo y ponerle una camisa de fuerza, porque en directo arreaba y lanzaba baquetas que era un peligro público.

Hechas las presentaciones ya solo nos queda entregarnos a los brazos del dios Rock para que nos zarandee,  nos de la vuelta e incluso nos abofetee, porque eso es lo que vamos a encontrar en Ultimate Rebel nada más empezar los primeros compases de Make My Own Rules, avisados quedan también de que no dudan en incrementar el nivel de caña como en la estupenda The Mess o mostrarnos que son unos tíos con clase y que el hecho de que en concierto Mikael llevara una camiseta del Jailbreak de los bienamados Thin Lizzy era de todo menos casual. Y así seguimos en esta travesía rockera con la muy animosa Doing The Pretty, divertida y con unas baterías muy Bonham, y la macarrísima Blue Skies Red. Si los fans del sonido escandinavo aún albergan dudas al respecto, Rough Cut las disipará inmediatamente y para los que se aferren más a los AC/DC de toda la vida les ocurrirá lo mismo con Rag And Bone Man, ambos temas cojonudísimos.

I Want Out es la juerga, el tema perfecto para berrear cerveza en mano, no muy distinta de la gran Pick A Window (You're Leaving), más macarreo con la mirada fija en los gurús australianos, y para cerrar el chiringuito pues nada mejor que un contundente y directo Rebel Machine a golpe de riff. Esto es rock'n'roll y no cualquier cosa que les vendan por ahí.

Grupo que a buen seguro seguirá teniendo mucho que decir y que nosotros esperaremos ansiosos, pues como ya comentamos en su día, bien que los disfrutamos en el Z tanto en el escenario como después, pues resultaron ser unos tíos enormemente simpáticos. Incluyo aquí un par de imagenes para nuestro Hall of Fame.



Keep on rockin'!

BONAFIDE - ULTIMATE REBEL (2012)

01. Make My Own Rules 
02. The Mess 
03. Too Fired Up 
04. Doing the Pretty 
05. Blue Skies Red 
06. Rough Cut 
07. Rag and Bone Man 
08. I Want Out 
09. Pick a Window (You're Leaving) 
10. Rebel Machine



viernes, 21 de diciembre de 2012

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (XCVII): SEPULTURA - CHAOS A.D. (1993)



Desde hace dos días mucha gente me pregunta que qué me parece que "un jevi" haya ganado un concurso televisivo del que no sabía practicamente nada hasta ahora y sigo sin saber, ni me interesa, pero parece que anda revuelto todo el fandom metalero alrededor del fulano este, que ni siquiera se si canta bien o mal, unos en defensa de este pollo metalero, alzándolo como una especie de paladín que cambiará el rumbo musical de esta nación y otros en radical oposición salvaguardando el templo del metal a capa y espada contra los embates de las cadenas de televisión más punteras. Precisamente por mi ignorancia poco puedo decir al respecto, no negaré que siempre he disfrutado de mi afición al metal desde la posición más discreta que he conocido siempre, lejos de ambientes y medios tradicionalmente poco proclives al metal, sin pretender con esto adoptar una postura exclusivista (quizás esta tendencia un error muy gordo) sino que siempre he preferido buscar mi música a través de fuentes más fiables que una cadena de televisión con intereses bastante ajenos a los míos y puede que incluso a la propia música.

Quiero pensar que la música en general y el metal en particular se abre camino por sí solo y sin tanta parafernalia, así se explican casos como el de nuestros protagonistas de hoy, Sepultura, oriundos de una tierra que nunca ha alardeado de tradición metalera precisamente pero que no ha importado a los hermanos Cavalera y compañía para desarrollar un thrash metal a la altura de cualquier banda europea y/o americana que se les ocurra. Por supuesto, con aquello que distingue a las grandes bandas, es decir, su voz y estilo propios, optando en este caso por el thrash metal bruto y salvaje que tanto nos gusta pero sin dejar de apartar la mirada a los ritmos de su Brasil natal sin sonrojo alguno dando como resultado una ristra de grandes discos. Hoy rescatamos uno de mis preferidos y gran distintivo de la banda, el tremendo Chaos A.D. donde precisamente evolucionan del thrash más primitivo a un estilo con más groove y, si me lo permiten, más personal, con el añadido de algunos experimentos bastante curiosos.

En el afán de Sepultura por romper barreras podríamos decir que es muy natural que optaran por el metal ante tal efecto, pues la rabia y voracidad de este disco contienen una gran denuncia social bastante evidente a lo largo de sus surcos, tal es el caso del primer corte y auténtico himno de la banda Refuse/Resist, una maravilla thrashera que arrolla con la fuerza de sus timbales (cortesía del inmenso Igor Cavalera). Casi que también podemos catalogar como himno a la siguiente Territory, otro gran temazo cargado de fuerza gracias en parte a esos riffs graves, contundentes y densos de Andreas Kisser. Por cierto y discúlpenme la frikada, siempre he considerado que este tema iría de los primeros en la lista de canciones a escuchar mientras intento sobrevivir en caso de ataque de zombies. Cosas mías. Siguiendo el orden de este álbum, si temas como la estupenda Slave New World no te convencen del estilo thrashero de Sepultura, tranquilo que Amen lo hará con sus síncopas oscuras y potentes.

Decíamos antes que allá donde van Sepultura se llevan a Brasil con ellos y por supuesto no hablamos del Brasil de samba y futbol, sino más bien el Brasil del corazón del Amazonas, inspirador de Kaiowas, dedicado a la tribu del mismo nombre que prefirió perder la vida antes que perder la tierra que les nutre. Un tema tan personal que durante mucho tiempo se negaron a tocarlo en directo por no sonar como consideraban que debería, es decir, en el propio Amazonas donde se grabó.

Volvemos al thrash cafre y acelerado con Propaganda, precediendo a Biotech Is Godzilla, tema compuesto por Jello Biafra, de los Dead Kennedys. La velocidad se torna contundencia en Nomad y We Who Are Not As Others, tema este último con mucha esencia amazónica también para luego volver a escuchar a Max Cavalera desgañitarse contra las locuras en nombre de la religión en Manifest.

No todo es cafrerío y en ese aspecto The Hunt es toda una sorpresa, con ese sonido más cercano al heavy metal más convencional y que suena endemoniadamente bien, algo de agradecer antes del brochazo thrashero final que es Clenched Fist, brillante a la par que rabioso.


Disco que me atrevería y atrevo a calificar como obligatorio para los que les guste el metal de esta índole, aún a pesar de que en reediciones en cd vienen incluídas algunas remezclas de temas al estilo dance que, francamente, no es que le peguen. Existiendo discos como este, no me queda más que recomendarles que si quieren metal acudan a Sepultura, no a la tele.

Keep on rockin'!

1."Refuse/Resist"  

2."Territory"  

3."Slave New World"  

4."Amen"  

5."Kaiowas"  

6."Propaganda"  

7."Biotech Is Godzilla"  

8."Nomad"  

9."We Who Are Not as Others"  

10."Manifest"  

11."The Hunt" 

12."Clenched Fist"  






jueves, 20 de diciembre de 2012

DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (XCVI): TEN YEARS AFTER - LIVE AT THE FILLMORE EAST 1970 (2001)



Ya nos han encendido las luces en el Fillmore East y el barrendero pasa la mopa mientras nos insinúa que nos larguemos con un mal disimulado carraspeo pero nos negamos a marcharnos porque ahora es el turno de Ten Years After, capitaneados por un caballero armado con una Gibson ES-335 roja con un símbolo de la paz y que responde por el nombre de Alvin Lee. Para ser un grupazo británico que hizo las américas triunfalmente, incluyendo coronación en Woodstock, que poco resuena su nombre hoy en día, y eso que Alvin Lee ha seguido trabajando incansablemente en diferentes proyectos, algunos incluyendo figuras nacionales de las séis cuerdas mientras que su hermano Ric Lee ha seguido adelante con el grupo original. En vez de llorar una enésima injusticia en estos mundos del rock vamos a recordar como corresponde a este grupo, verdaderos animales de directo demostrando su poder en uno de los mejores escenarios casi recién venidos de Woodstock, en el 70, aunque esta grabación no sería publicada hasta la friolera de 31 años después.

Aún así, la espera tuvo que merecer la pena, abriendo la función con ese glorioso riff de Love Like A Man y lucimiento de la banda incluído seguido de Good Morning Little Schoolgirl de Sonny Boy Williamson. Efectivamente, blues rock de alto octanaje es lo que vamos a hallar aquí, así que seguimos con un excelente Working On The Road, todo un respiro en cuanto a duración, y precisamente un respiro es lo que se toma Alvin para dejar a Ric que se pegue un mastodóntico solo de batería en la extensísima The Hobbit (efectivamente, ayer fui a verla y por eso me acordé de este disco. Muy recomendable, por cierto). La psicodelia viene de la mano de 50,000 Miles Beneath My Brain con todo ese desparrame instrumental aunque quizás hasta empequeñecido por un medley más parecido a una sinfonía blues rockera que marca el final de esta primera mitad del disco.

Un groove más pausado, volviéndose solemne, marca todo el Help Me, con excelente resultado, mientras que con I'm Going Home, cómo no, volvemos al blues rock más desmadrado y salvaje, con un Alvin al que solo le falta ponerse a pegar saltos. Un boogie frenético en el que Alvin parece dispuesto a no terminar hasta que la guitarra saque la lengua.

Volvemos a las versiones y no por sencillo es menos genial elegir temas del padrino Chuck Berry, pues bien, ahí tenemos dos soberbias y tenyearsafertizadas versiones de Sweet Little Sixteen y Roll Over Beethoven. 12 compases y rara vez más de tres acordes forman el sencillo patrón del blues y el rock, a partir de ahí cada maestrillo tiene su librillo: BB King optaba por los silencios, Albert Collins le arreaba unas ostias del quince a las cuerdas, Freddie King prefería cantar con sus solos...A Alvin Lee lo que se le da bien es entrar en estado berserker y eso es lo que hace en una colosal I Woke Up This Morning, sin perder fuelle para dar punto final con otro clásico ajeno pero digno de agradecer, el Spoonful de Willie Dixon.

Si Ten Years After nunca defrauda, no pierdan la oportunidad de disfrutar de ellos desatándose en directo. Pruebas del delito son la ya mencionaba actuación de Woodstock y otra el año posterior en la isla de Wight. En medio de esas dos encontramos esta y os puedo asegurar que no desmerece en absoluto.

Keep on rockin'!

TEN YEARS AFTER - LIVE AT THE FILLMORE EAST 1970


  1. "Love Like A Man" 
  2. "Good Morning Little Schoolgirl"
  3. "Working On The Road" 
  4. "The Hobbit" (Ric Lee) 
  5. "50,000 Miles Beneath My Brain"  
  6. "Skoobly-Oobley-Doobob"  / "I Can't Keep From Crying Sometimes"  / "Extension On One Chord" 



  1. "Help Me" 
  2. "I'm Going Home" 
  3. "Sweet Little Sixteen
  4. "Roll Over Beethoven
  5. "I Woke Up This Morning
  6. "Spoonful