Atronadores decibelios, chirriantes alaridos, infernales riffs, coplas infractoras de varias leyes...en definitiva, buena música.
lunes, 5 de noviembre de 2012
ON TOUR: SERIE Z 2012 (I)
Era el festival más esperado del año para quien suscribe, culpa de un cartel que se las prometía y deseaba y que no dejaba de generar expectativas para luego sobrepasarlas, amparados por una organización que nos tiene ya acostumbrados a lo mejor. Ante tal efecto nos plantamos la mañana del viernes una expedición compuesta por mis grandes secuaces Miss Marvel y el Dr. Pechuguino para quedar con otro grande como el Recluso Tarkovski, quien nos ofreció techo y lecho, generoso y magnánimo como siempre, y tirar rumbo al Z. Pese al tiempo nefasto de aquel día y lo que tardamos en comer, fuimos parte del sector más fatiga del festival, pues entramos al poco de haber empezado la primera actuación, cuando tampoco había mucha asistencia. La verdad es que llegar tan pronto tuvo sus recompensas, pues me pude ver de frente con Pete French y el resto de los Leaf Hound, que ya comenté hace poco lo mucho que los admiro y si encima resulta que demostraron ser unas grandísimas personas, simpáticas y de educación exquisita, pues mejor que mejor. Vaya lujazo poder conversar con una leyenda viviente como French.
Pero bueno, como el día fue largo, vamos a contar como fue aquella sesión del viernes. Al turrón:
ARENNA
Cuando entramos estaban ya tocando estos tíos, un joven grupo vasco con gusto por el stoner. La verdad es que el handicap de la hora sumado al mastodóntico bocata que me había comido previamente quizás fueran culpables de que no los disfrutara en su justa medida pero me resultaron posiblemente demasiado stoner para mí. Me gustaría poder decir más y mejor pero no pudo ser, aunque no dudo de que los acérrimos del stoner deban tenerlos en cuenta.
PONTUS SNIBB 3
Ya venían muy recomendados por algunos de mis colegas y vaya si estuvieron a la altura. Un Pontus Snibb que ese día hacía doblete con Bonafide hizo de las suyas en formato trío con ese rock duro y salvaje heredero de AC/DC y Led Zeppelin. La verdad es que fueron un tiro y la perfecta antesala de lo que nos esperaba más tarde. Toda una muestra de esa escena sueca de la que siguen saliendo grupos como hormigas, y no es que me queje, claro, más bien todo lo contrario, uniendo gran calidad a unas puestas en escena impresionantes, que incluyen lanzamiento asesino de baquetas. Están locos estos suecos, que diría el galo.
SCOTT H. BIRAM
Con aforo tranquilo, presumiblemente debido a la ignorancia generalizada, incluyendo a un servidor, sobre este individuo, nos llevamos una de las sorpresas del festival. Scott es un buen hombre con aspecto de camionero redneck (probablemente lo sea) y que se presentó él solo con unas cuantas guitarras, un pedal de bombo y un altavoz para dar rienda suelta a un repertorio extremadamente macarra que hablaba de borracheras y mujeres malas malísimas. Lenguaje soez no, este tío haría sonrojarse a todo el reparto de Spartacus. Muy divertido.
BONAFIDE
Como había cogido un sitio muy cómodo en la primera fila pude comprobar como la sala se iba llenando. No solo la hora era más propicia sino que los propios Bonafide eran uno de los grandes reclamos de este año. Fue precisamente antes de empezar su actuación cuando se nos sumaron a la primera fila el amigo Nortwinds, grande como siempre, con sus muy simpáticos amigos. Siempre es un placer ver un concierto y compartir charla y birras con Nort y durante este festival pudimos montar un buen corrillo con toda la troupe en la primera fila, comentando la jugada y charlando. Además de tener la gentileza de saludarnos en su siempre recomendable y recomendado a la par que genial blog, se ha marcado una crónica que deberíais leer sí o sí.
Volviendo a Bonafide, algunos colegas míos los situaron como vencedores del día. Yo no me atrevería ni puedo atreverme a hacer este tipo de comparaciones porque me resultan imposibles, estos tíos simplemente jugaban en otra liga pero, aún así, no le faltaban razones a mis colegas; menudo recital el de los suecos, liderados por el ya conocido Pontus Snibb. Sin duda saben como meterse al público en el bolsillo, auténticos animales de directo ellos, ya sea no dejando ni un centímetro del escenario y casi de la sala entera sin recorrer o, cómo no, desgranando temazos de altísimo nivel: ahí tuvimos 50 Cent Millionaire, Down, Rebel Machine, Dirt Bound y un final apoteósico con Fill Your Head With Rock. Tampoco faltó un concurso de riffs entre Pontus y Mikael y un Nice Boys Don't Play Rock'n'Roll de Rose Tattoo, uno de esos himnos que suscribo al 100%. Tampoco faltó, por supuesto, lluvia de baquetas asesinas. Tíos simpatiquísimos con los que pude echarme un par de fotos, conseguir que me firmaran el disco e incluso charlar un rato; entre fans de Thin Lizzy siempre nos entendemos, claro.
KENTUCKY BRIDGEBURNERS
Una de sureñismo en vena. El veterano en estas lides Blaine Cartwright (Nashville Pussy, Nine Pound Hammer) volvía a estas tierras con este nuevo proyecto y un estupendo disco, Hail Jesus, bajo el brazo. Cierto es que la tradición en los estados del sur es fuerte pero desde luego Blaine sobrepasó toda idea preconcebida. Un fotógrafo me comentaba extrañado que lo que hacían Blaine y los suyos era gospel y que a él no le parecía, pero tampoco estaba tan alejado, puesto que gospel significa evangelio. Y es que ya nos avisó el propio Blaine cuando dijo que creía en Jesús y no en la Iglesia y que ese iba a ser su leit-motiv y desde luego, vaya si lo fue, resultando una suerte de Stryper rednecks y borrachuzos. Posiblemente si cada vez que Blaine cante "Jesus" uno se tomara un chupito la cogorza iba a ser, nunca mejor dicho, bíblica; y algo así tuvo que hacer el propio Blaine pues terminó el día escoñadísimo. Aún así, me dedicó el disco con un God bless you muy simpático (y legible).
Así de memoria, creo que el Hail Jesus lo tocaron casi entero, junto con más canciones de corte más profano. Una actuación genial únicamente ensombrecida por un sonido que no estuvo a la altura, embarullando demasiado e impidiendo que fuera una actuación redonda.
LEAF HOUND
Y llegó uno de los momentos que más esperaba y ya lo sabéis. Solo puedo decir que desde aquella primera fila, enganchado a la valla, vi y escuché magia. A Miss Marvel le dije que me había quedado absorto por completo, totalmente ausente del mundo; todos mis cinco sentidos (y si tengo habilidades extrasensoriales, también) estaban puestos en el escenario, donde el legendario Frenchie nos dio una lección a todos, conservando una voz capaz de hacer callar a muchos de sus colegas de la época, los que entonces acabaron bailando con la más guapa. Impresionante Pete, rodeado de una excelentísima banda, destacando al virtuoso guitarrista Luke Rayner (también simpatiquísimo fuera del escenario, por cierto).
Con un repertorio formado por temas del mítico Growers of Mushroom (una soberbia Work My Body, Drowned My Life in Fear, Stray, Freelance Fiend...) y su reciente y fantástico Unleashed (Too Many Rock'n'Roll Times, The Man With The Moon In Him...) había que añadir algún tema de Atomic Rooster, como ese Breakthrough que se marcaron. Sin palabras me dejaron; estos tíos merecen un monumento. No os los perdáis si tenéis la ocasión.
THE FLAMING SIDEBURNS
Pese a los años que llevan en esto, poco conocía yo a esta banda finlandesa con peculiar líder argentino. Lo poco que conozco es que tocan un punk-rock muy garagero con cosas muy interesantes pero que siendo francos no me motivan como otros. Lo cierto es que su actuación fue cojonuda, con un Speedo Martinez imparable e incansable, subiéndose a todos lados y liándola parda con un reconocible parecido a Jagger.
Sin ser de mis preferidos, una gran y muy divertida actuación. Si no puedo hablar más de ellos es por lo poco que los conozco, sorry.
MARTIN TURNER'S WISHBONE ASH
Como os podéis imaginar, estos eran otros que me hacía mucho ilusión ver pero parece que no era un sentimiento muy compartido. Había cierta incertidumbre y muchas dudas sembradas entre el público que, supongo que como yo, no teníamos la más mínima idea de qué había sido de tan mítica banda setentera que se presentaba con un único miembro de su formación original. Y ahí que salíó Martin Turner completamente ataviado de blanco, cual Tom Wolfe rockero con una banda que parecía recién salida del pub y de edad similar. Si alguien tenía algo que decir fue ahí donde toda la sala calló; menudo conciertazo tuvimos la suerte de presenciar.
Para los que, como yo, tenemos el Argus como disco de cabecera no pudimos pedir más esa noche: Throw Down The Sword, The King Will Come, Sometimes World, Warrior y, como no, la grandiosa Blowing Free. No todo fue Argus, claro, ahí tuvimos también Ballad of the Beacon, Rock'n'Roll Widow, No Easy Road y final con Jailbait. Algo más relajado, claro que sí, pero es que el señor Turner venció y convenció con clase y estilazo. No solo demostró que quien tuvo retuvo sino que los Wishbone Ash, sin duda, eran algo muy, muy grande.
Y así terminó un viernes que no fue sino el primer asalto. Camino de vuelta a casa a lamerse las heridas unos, a echar unos agradables bourbons previos a recuperar energías otros. Sin lugar a dudas, el sábado iba a ser muy grande...
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miércoles, 31 de octubre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXXXIV): HELLOWEEN - KEEPER OF THE SEVEN KEYS, PT.1 (1987)
Dice el calendario que es 31 de Octubre, Halloween para algunos, Tosantos para otros, guerra cibernética para miles de usuarios de internet convertidos en adalides de una celebración u otra. Aunque yo mismo he podido constatar que la fiesta anglosajona es bastante divertida la verdad es que para mí es la antesala de un día festivo y la celebración, propiamente dicha, no dista de cualquier otra del año, pero sí que me vale como una excusa perfecta para hablar de algún disco que tengo tirado por ahí. Siendo una festividad relacionada con la imaginería del mundillo del terror, con brujas, muertos y demás, podría tirar de grupos que gustan de jugar con esa estética, pues por aquí ya han pasado gente como Venom y Mercyful Fate, pero por otra parte ya era hora de hablar de uno de esos grandes nombres del metaleo y figuras relevantes (no sin cierto grado de controversia entre los fans del género) como son los germanos Helloween.
Siguiendo el camino que abrieran con el excelente Walls of Jericho, se volvieron aún más barrocos en este segundo disco (conceptual, claro), la primera parte de su obra Keeper Of The Seven Keys, pavimentando el camino del power metal y oleadas de metal europeo que tendrían que venir en lo sucesivo. Definirlo como clásico no es asunto baladí, pues el grupo estaba en la cresta de sus posibilidades, o por lo menos así lo cree un servidor, pues ahí se junta el talento creativo, compositivo y también ejecutor de Kai Hansen, pope del metal alemán, auxiliado por el sempiterno Michael Weikath a las guitarras y al frente la grandísima voz de Michael Kiske. Junto a ellos, una base rítmica nada desdeñable con Markus Grosskopf al bajo e Ingo Schwintenberg a las baquetas. Una formacíón capaz de realizar un álbum contundente, épico, melódico y con auténticos temas de cinco estrellas, así que hoy tenemos entre las manos material de gran calidad.
Una Initiation que sirve como tal nos presenta el disco y sirve como obertura para atacar I'm Alive, clásico de la banda donde los haya, tema que probablemente tendremos machacadísimo y precisamente por eso hace desear que cada vez que suene sea la primera vez para así poder maravillarse ante los gorgoritos de Kiske. Cuidado, no podemos obviar una de las marcas de la casa: solos preciosamente melódicos. En este disco presenciaremos maravillas al respecto. A Little Time es un gran tema quizás más relacionado al metal que han mamado los Helloween frente a un Twilight Of The Gods más cercano al power y propio del camino que estaban abriendo. Muestra de esto último es la solemne A Tale That Wasn't Right, tema baladero también característico de las nuevas tendencias y que quizás a estas alturas, acostumbrados a miles de grupos y canciones a su sombra, no me resulte tan apoteósico como posiblemente fuera en otro tiempo (todo ante el prisma de mis orejas, claro está), pero al césar lo que es del césar, sigue siendo una grandísima copla.
Pero para temas "quemados" donde los haya (vaya habilidad que tienen los círculos metaleros para extenuar canciones!) ahí tenemos otro clásico de la banda como es Future World (lo llegué a versionar con dos bandas distintas, creo). Ojo, no seré yo quien ataque ni a la banda ni al tema, Future World ha llegado a ser tan manoseada precisamente por ser todo un himno, con un inmejorable y siempre reconocible trabajo guitarrero. Sigue siendo una gran pieza de metal se coja por donde se coja y así seguirá siendo. Pero ahora llegamos a mi preferida, la que precisamente recibe su nombre de la festividad del día de hoy, la magnífica Halloween, un tema de casi catorce minutos que permite a la banda dar rienda suelta a todo y más. Precisamente por ver el talento de Hansen desbordándose contando, además, con músicos de tan gran calibre lo convierten en mi momento preferido del disco. Un auténtico apoteosis que llega a su fin con la breve despedida Follow The Sign, y tan breve, pues ya sabemos que vendrá un segundo volúmen.
Te puede gustar o no el camino que fue tomando el metal, sobre todo en Europa, a partir de estas fechas y con grupos como estos a la cabeza, pero es innegable la relevancia y el papel que han tenido y tienen Helloween, con discos como estos que independientemente de rankings y demás, difícilmente faltarán en las estanterías de los que nos gusta el heavy metal. Por cierto, si además de heavy metal quieren algo de cine de terror para esta fecha pues me voy a tomar la libertad de recomendarles el podcast Apocalipsis Friki, donde un servidor junto a unos fieles secuaces hemos dedicado esta semana a compartir con ustedes algunas películas ideales para estas fechas. Les invito a que le echen un vistazo!
Keep on rockin'!
HELLOWEEN - KEEPER OF THE SEVEN KEYS, PT. 1
| 1. | "Initiation" | ||
| 2. | "I'm Alive" | ||
| 3. | "A Little Time" | ||
| 4. | "Twilight of the Gods" | ||
| 5. | "A Tale That Wasn't Right" | ||
| 6. | "Future World" | ||
| 7. | "Halloween" | ||
| 8. | "Follow the Sign" |
- Michael Kiske - Vocals
- Kai Hansen - Guitar, Front Cover Concept
- Michael Weikath - Guitar
- Markus Grosskopf - Bass
- Ingo Schwichtenberg - drums
jueves, 25 de octubre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXXXIII): WARRIOR SOUL - SPACE AGE PLAYBOYS (1994)
La prensa musical se puso a sus pies, telonearon a Queensryche, Lars Ulrich los colmó de alabanzas, tocaron en Donington y váyase usted a saber si fue por unos años 90 que tiraban por otros derroteros o por ellos mismos pero que olvidados quedaron Warrior Soul. Olvido más doloroso aún si cabe cuando de esta época salieron bastantes grupos que apostaron por ese rock'n'roll con energía y convenientemente punkizado y que a día de hoy siguen siendo reivindicados (sin quitarles su mérito, que lo tienen y mucho). Pero en fin, ya sabemos que este mundo del rock está pavimentado con miles de injusticias pero como no me gusta que este blog se ponga en plan plañidero, vamos a darle un reconocimiento como merece a la gran banda de Kory Andrews y a un disco tan cojonudo como este Space Age Playboys, máxime cuando en una escasa semana los tendremos por aquí.
Grupo que empezó con un sonido más metalero, este quinto álbum recibió la etiqueta de "acid punk". Yo de esas cosas no entiendo mucho pero la verdad es que es un disco estupendo, divertido y desenfadado, con canciones que invitan a la juerga y un gran sonido de guitarras. Como decíamos, un sonido adoptado por muchas bandas coetáneas y que dio muchos y muy buenos resultados. Quizás en este caso la culpa sea de la inclusión de un nuevo guitarrista como X Factor, británico y ciertamente punkarra, que lo hace francamente bien.
Entrando en materia con este álbum, si Rocket Engines ya nos avisa de qué va el percal, The Drug se reafirma con un riff de lo más simpático y un break guitarrero y machacón. Bien empezamos. La brevedad del punk más ramoniano no va con ellos y se extienden a gusto, endureciéndose en temas geniales como Let's Get Wasted, que ya me veo coreando su estribillo birra en mano. No No No es toda una bofetada punk, tanto al oyente como a futuras generaciones, que vale que el punk, por definición, no es lo mio, pero qué me gusta que se hagan las cosas así. Algo parecido pasa con la posterior Television, cuyo comienzo más semejante a Sex Pistols culmina en toda una explosión rockera (con algo de Stooges incluso).
The Pretty Faces es uno de los temas más divertidos del álbum, sin duda. The Image tampoco es que se quede atrás, con cierto toque pop que en momentos me recuerda a Cheap Trick. A continuación, con Rotten Soul volvemos a los riffs gruesos y las baterías contundentes, un tema directo como un balazo en oposición a una I Wanna Get Some algo similar pero más lenta, igualmente disfrutable gracias, entre otros, al buen trabajo de X Factor. Prefiero, no obstante, la energía de Look At You, otro tema sumamente punkarra y efectivo. Ahora bien, si hablamos de subidón en este disco pues una de mis preferidas es Star Ride, el tema más extenso del disco y como nos podemos esperar, nada aburrido sino más bien todo lo contrario, con un estupendo Kory. A partir de aquí solo podemos decir que el final es de traca, con una explosiva y a la yugular Generation Graveyard y un leve atisbo más metalero fundido con todo lo que es Warrior Soul en la genial Fightin' The War.
Warrior Soul volvieron a los escenarios e incluso al estudio tras una pausa que tampoco es que fueran días de vino y rosas, precisamente. Aún así, algo tienen para que interesen tanto a alguien como yo tan poco inclinado a grupos de este corte pero, claro, Warrior Soul son un punto y aparte. Espero que se puedan quitar una espinita en el Z, pues por mi parte, es uno de los grupos que más ganas tengo de ver.
Keep on rockin'!
WARRIOR SOUL - SPACE AGE PLAYBOYS
- "Rocket Engines" - 3:48
- "The Drug" - 4:23
- "Let's Get Wasted" - 4:58
- "No No No" - 3:18
- "Television" - 3:35
- "The Pretty Faces" - 4:32
- "The Image" - 4:59
- "Rotten Soul" - 4:29
- "I Wanna Get Some" - 4:21
- "Look At You" - 4:02
- "Star Ride" - 5:11
- "Generation Graveyard" - 3:45
- "Fightin' The War" - 4:51
Kory Clarke - Vocals
Pete Maclenahan - Bass, vocals.
X Factor - Guitar, vocals
Scott Dubois - Drums
miércoles, 24 de octubre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXXXII): LEAF HOUND - GROWERS OF MUSHROOM (1971)
Pese a que no los viví, adoro los 70. Echando un ligero vistazo, no solo la mayoría de mi música, cine, comics, etc. pertenecen a esa época, no se que conjunción astral se tuvo que dar en aquella década pero desde luego no era normal tamaña producción de maravillas una tras otra. Solo en los 70 podían darse casos como el del grupo protagonista de hoy, pues si Leaf Hound quedaron relegados al papel de "segundones" no es por otra razón que tener que competir con un panorama musical copado por Led Zeppelin, Black Sabbath y demás en aquellas lides. Una cruenta competencia, sin duda, que no sirve para menospreciar a Leaf Hound sino todo lo contrario, pues se trata de un grupo de una calidad inusitada y que lo tuvo muy duro. Y más setenteros imposible, pues sus orígenes entroncan con grupos que tuvieron mayor fortuna como Free y Foghat (Paul Kossoff, Simon Kirke y Rod Price militaban en la primera encarnación del grupo, Black Cat Bones, que también darían para hablar mucho).
Y no hay día que no agradezca a su líder y cantante Peter French (que acabaría más tarde en Cactus y Atomic Rooster, ahí es nada) y a la discográfica Repertoire por haber reeditado este magnífico Growers of Mushroom del 71, aprovechando una nueva reencarnación de la banda (con French como único miembro original). Menudo prodigio de discazo el que tenemos hoy, pues sin tapujo alguno podría decir que se trata de un auténtico indispensable para todo aquel al que le guste el rock británico setentero más auténtico. Que tampoco es un factor indispensable, pero es que de verdad os digo que es una auténtica maravilla, vaya. Hard rock con tintes psicodélicos a través de nueve canciones de altísimo nivel más unos tres bonus tracks añadidos la mar de suculentos. En otras palabras, decir que este es uno de los mejores discos que ha sido mencionado en este blog sería una exageración, y aún así, lo es.
Si hay un cliché en esto de hablar de discos y grupos es lo de "declaración de intenciones" pero nos tendremos que ajustar a este término para definir el macarrísimo riff acompañado de cencerros de Freelance Fiend que da inicio al disco, un tema tremendo cuyo listón es mantenido por Sad Road To The Sea, con un French en alza y acústicas con desparrame final a modo de jam. ¿Qué quieren que les diga? Este sonido tan deliciosamente rockero y setentero me pierde. Drowned My Life In Fear es toda una lección de proto-stoner que la que más de un grupo haría bien tomando apuntes, con una gruesa línea de bajo dominante y cierto toque bluesero. A estas alturas del disco ya tenemos suficiente como para loar y alabar el trabajo de Mick Halls y Derek Brooks a las guitarras, Stuart Brooks al bajo y Keith George-Young a la batería, grandísimos instrumentistas todos ellos.
Más psicodelia (y me recuerda en cierto modo a la Big Brother & The Holding Company de Janis) con la fantástica Work My Body, y menudo subidón que da esa intro y puente como contrapunto a esas estrofas tan groovies. Tema extenso y, por lo tanto, susceptible al desmadre que precede a un acto final absolutamente solemne con órgano Hammond incluido. Recuperamos un poco más la compostura para volver al rock más directo e incluso garagero con Stray, tema rabiosamente magnífico donde los haya y curioso por la manera de combinar esa mala baba rockera con refinada elegancia. Definitivamente, estos Leaf Hound pueden con todos los palos. Más lineas de bajo y atmósferas psicodélicas para un tema ciertamente muy zeppeliniano en el que una vez más el señor Pete French nos pone a sus pies. Presten atención a esta tremendísima With A Minute To Go y ya me contarán.
Psicodelia de la dura es la que encontraremos en la homónima Growers Of Mushroom, canción que me resulta especialmente simpática también, previa a la tremenda Stagnant Pool, enérgica y radical donde las haya, y un colofón final con la magnífica Sawdust Caesar y su orgía guitarrera. Tema este el último del disco original, que no del CD que pueden adquirir actualmente, que incluye It's Gonna Get Better, Hipshaker y Too Many Rock'n'Roll Times con la formación actual.
Una auténtica joya de disco que en breve le haré llegar al mismo Pete French, pues vienen también al Z! Sin duda, una de las bandas que más ganas tengo de ver y que espero de corazón con unas expectativas que ya andan muy altas. La culpa es suya, Mr. French, por hacer un disco tan cojonudo, ahora le queda a usted cumplir como debe junto a sus muchachos.
LEAF HOUND - GROWERS OF MUSHROOM
1. Freelance Fiend
2. Sad Road To The Sea
3. Drowned My Life In Fear
4. Work My Body
5. Stray
6. With A Minute To Go
7. Growers Of Mushroom
8. Stagnant Pool
- Peter French - vocals
- Mick Halls - guitar
- Derek Brooks - guitar
- Stuart Brooks - bass
- Keith George-Young - drums
martes, 23 de octubre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXXXI): Y&T - BLACK TIGER (1982)
Dentro de nada se nos viene encima el Serie Z, todo un festivalazo que ha decidido tirar por alto y desde su primer anuncio no ha dejado de encadenar una sorpresa tras otra, cada cual más acojonante, hasta que ya solo podemos contar los días mientras nos mordemos las uñas. Una de las primeras noticias que nos llevamos y no por ello menos grande fue la presencia de la mítica banda californiana Y&T, en medio de una gira conmemorativa del 30 aniversario del disco que homenajeamos hoy, el simpar Black Tiger. Debo admitir que aunque siempre me han gustado tampoco es que me considerara un fan, la famosa Rescue Me no estaba mal pero tampoco me volvía loco y Y&T me parecía una más de entre tantas bandas de por entonces. Claro, al final resultaba que en efecto aquella fue una gran hornada de buenas bandas y tampoco era cuestión de quitar mérito a nuestros protagonistas, pues gracias a discos como el de hoy me convertí a la fe y puedo afirmar que Meniketti y compañía son unas bestias pardas como la de esta portada.
Una vez sorprendido por lo que Y&T podían ofrecer pues uno llega a la conclusión de que se trata de una grandísima banda de hard rock metalero que no merece en absoluto ser ninguneada, pues vaya talentos los demotrados por Dave Meniketti, siempre al timón, gran guitarrista y con una voz espectacular, auxiliado por el tristemente malogrado Phil Kennemore. En su haber, algunos discos tremendos como este mismo Black Tiger mas todos con la misma y gran pega, a mi parecer, y es que me resultan muchas veces demasiado breves. En serio, sus buenos discos son auténticos abecedarios rockeros y siempre me dejan ganas de más, no se si a ustedes les pasará lo mismo pero pasados los nueve cortes de este disco (y eso que 40 minutos no son para nada un mal metraje) no puedo evitar esperar algo más. Y, como he dicho, es algo que me pasa con más discos de esta banda.
Pero si lo de breve es más o menos discutible, donde sí estaremos todos de acuerdo es que sus temas son directos y llenos de caña rockera y sus responsables quizás en su mejor momento, totalmente fuera de serie y únicos en su especie. El solemne comienzo de From The Moon será el leit-motiv que más adelante escucharemos en la magnífica y celebérrima Forever, grandiosa combinación de guitarras salvajes y baterías contundentes con algún que otro aire baladero. Open Fire es uno de los temas más rápidos y a mí me encanta, rock de alto octanaje conviviendo con las geniales melodías de la siguiente Don't Wanna Lose, otra genialidad con algún toque casi AOR. Si a ello le añadimos una rabiosa Hell Or High Water de ritmo sincopado y un Meniketti que se sale ya hemos liquidado medio disco así de pronto ¿ven lo que les decía?
Y no es que el listón baje ni mucho menos, la homónima Black Tiger es otra maravilla hard rockera con un magnífico solo obra y gracia, otra vez, del señor Meniketti. Por cierto, justo es reconocer también como merece al resto de la banda, Joey Alves y Leonard Haze, conformando una alineación de lujo para toda banda de hard rock. Precisamente es la siguiente Barroom Boogie otra gran muestra de cómo se conjuntan, con Kennemore y Haze conformando una gran base. Más macarreo en My Way Or The Highway, todo un tema para enmarcar y sencillo como él solo; y pese que no he sido amigo de la idea de terminar un álbum con baladas, Winds Of Change es un tema estupendo que consigue que este disco sea una de esas honrosas excepciones. Claro que tampoco es una balada convencional y por encima de todo, una grandísima composición.
En breve veremos estos temas en directo, y los veteranos ya me dicen que en el escenario son auténticas fieras, por ello y por calentar motores, sacamos hoy el disco de la estantería para hablar de él, ahora que nos coge en frío, pues dentro de unos días, muy posiblemente, este álbum no vuelva a ser el mismo. Vamos contando los días.
Keep on rockin'!
Y&T - BLACK TIGER
- "From The Moon"
- "Open Fire"
- "Don't Wanna Lose"
- "Hell Or High Water"
- "Forever"
- "Black Tiger"
- "Barroom Boogie"
- "My Way Or The Highway"
- "Winds Of Change"
- Dave Meniketti – vocals, guitar
- Joey Alves – guitar, vocals
- Phil Kennemore – bass, vocals
- Leonard Haze – drums, vocals
martes, 16 de octubre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXXX): THIN LIZZY - NIGHTLIFE (1974)
Normalmente suelo ser un apasionado de Irlanda, muchas veces posiblemente llegaré al extremo de ser pesado, pero lo cierto es que es un país donde fui muy feliz durante un año que se me hizo muy breve. Si además de ser un país con gran cultura musical, resulta que uno de tus grupos preferidos es Thin Lizzy pues resulta un lugar de lo más ideal. La banda irlandesa ya era una de mis niñas mimadas, pero quizás me resulte imposible negar que mi devoción aumentó más aún si cabe tras mi experiencia en su madre patria, donde ya se consagraron como banda sonora de algunos de mis más gratos recuerdos. Y una de las personas que más comparte conmigo el afecto hacia la isla esmeralda y a la mencionada banda es mi gran amigo Coke, quien, por cierto, es además el autor del libro Futbol y dictaduras que, amistad aparte, les recomiendo fervientemente porque es buenísimo.
Ante la situación, vergonzosa y opresiva, que vivimos cotidianamente por aquí, el bueno de Coke, harto ya, decidió hacer las maletas y buscar fortuna en Dublín, partiendo hace pocos días. Únicamente espero que le vaya como mínimo el doble de bien que a mí por allí y mientras lo echamos de menos por aquí, vamos a darle lustre a uno de los discos de nuestros admirados Thin Lizzy, optando hoy por su cuarto trabajo, posterior a la despedida de Eric Bell y presentando quizás su formación más clásica, con la célebre dupla Gorham/Robertson a las hachas. Que Thin Lizzy siempre han sido elegantes y sofisticados cuando se lo proponen no es ningún misterio, y este disco quizás es todo un muestrario de esta faceta suya en oposición a trabajos más salvajemente rockeros (ya en su día hablábamos del Thunder And Lightning, verbigracia). También, siguiendo con la comparación con el resto de su discografía, este disco resulta quizás más sobrio, pese a los arreglos de algunos temas, secciones de cuerdas incluídas; mas no se engañe nadie porque sigue siendo un disco tan Thin Lizzy como cualquier otro. Por cierto, con una gran portada, con una pantera que parece representar al propio Phil Lynott.
Y no resaltamos su elegancia en vano, pues el disco no podía empezar de mejor forma como evidencia un She Knows, con sus acústicas y su fantástica melodía vocal, ideal para olvidar el resto del día mientras se degusta un whiskazo, preferentemente irlandés, solo y sin hielo, y no terminen la copa sin escuchar esa maravilla bluesera que es Night Life con un Lynott arrollador que se sale. A continuación rock'n'roll al más puro estilo Jailbreak o Vagabonds con la magnífica It's Only Money, casi un pequeño pero genial oasis rockero, pues la bellísima Still In Love With You vuelve a terrenos más lentos y blueseros con Phil alzándose pero, sin duda, el protagonismo se lo lleva el magnífico dueto de Gorham y Robertson, anticipando lo que iban a ser los Thin Lizzy venideros.
No falta tampoco el tema de carácter más costumbrista con toque Lynott como es Frankie Carroll, pero Phil se lleva la palma, sin duda, en la muy funky y tremenda Showdown. Eso es clase. Un breve interludio musical y más cercano a sus raíces llamado Banshee precede a un tema genuinamente casero, de color verde y con olor a Guinness como es Philomena dedicado a la Sra. Lynott (es decir, su señora madre), a la que la historia nos presenta como una grandísima mujer. Como decíamos, sonidos muy irlandeses y con unos geniales redobles de Brian Downey, presentando a continuación otra joya rockera: la gran Sha La La. Si la echaban de menos, aquí tienen su ración de energía de alto voltaje made in Thin Lizzy. Y si decíamos que el disco empezaba con clase, pues con la misma o más termina, con un Dear Heart simplemente magnífico, con un Phil soberbio y señorial como solo él sabe hacerlo. Esa sutil base con un bajo discreto y adornos de Fender Rhodes coronado por la gran interpretación de Phil bien merece otro whiskey.
Y poco más voy a decir el maravilloso Nightlife salvo aprovechar el último trago de whiskey para brindar por tantos buenos ratos en Irlanda, por la magnificencia de Thin Lizzy, la memoria de Phil y por los amigos lejanos.
Keep on rockin'
THIN LIZZY - NIGHTLIFE
- "She Knows"
- "Night Life"
- "It's Only Money"
- "Still in Love with You"
- "Frankie Carroll"
- "Showdown"
- "Banshee"
- "Philomena"
- "Sha La La"
- "Dear Heart"
lunes, 15 de octubre de 2012
DISCOS QUE TENGO TIRADOS POR AHÍ (LXXIX): RAMONES - BRAIN DRAIN (1989)
Una de las personas que he tenido el gusto de conocer gracias a estos conciertos que de vez en cuando tenemos por aquí fue a Daniel Rey, nombre poco conocido pero que fue productor de numerosos trabajos para otros tantos grupos e incluso compositor de muchos temas para estos, como ocurre en el caso del disco protagonista de hoy, Brain Drain. Vaya trabajo tuvo que tener Daniel al lidiar con el inicio de la época más caótica de estos punk rockers, inmersos en una vorágine de movidas, conflictos internos y externos e incluso depresiones, como podemos deducir a través de los amargos recuerdos de Dee Dee Ramone sobre la grabación de este trabajo. Pero quizás todo esto le da más valor aún, pues sin ser uno de los trabajos más reconocidos de los Ramones, os juro que el único comentario que pude hacer al encontrarme frente a frente con Daniel Rey fue darle las gracias por Brain Drain, máxime cuando encima de todo muchos de los temas llevan su co-autoría. Qué quieren que les diga, es un disco al que le tengo mucho cariño; no hay navidad sin que pasee por mi casa canturreando/berreando Merry Christmas (I Don't Want To Fight Tonight) y Pet Sematary es uno de sus temas que siempre he tenido incrustado en el cortex cerebral. Culpa también de Stephen King, claro.
Todos sabemos que los Ramones es un grupo que evita todo tipo de complicación. Lo de siempre, one-two-three-four y adelante. Pero ciertamente los Ramones del Brain Drain (que era ya su undécimo trabajo) eran bastante más calmados e incluso más melódicos. Un sonido que los hace distintos pero que no lleva a engaño, pues siguen siendo los mismos y reconocibles Ramones, siempre duros, macarras y con actitud, con Dee Dee firmando la mayoría de los temas y en menor pero importante medida Joey.
I Believe In Miracles es el elegido para abrir el baile y a la vez uno de mis preferidos del disco, unos Ramones casi "elegantes" que se volverán más contundentes en la simpática Zero Zero UFO. El aroma a los Ramones más clásicos sigue creciendo gracias a temas como Don't Bust My Chops con un Joey en alza. Hay sitio también para temas de corte más denso, como ocurre con Punishment Fits The Crime pero un servidor prefiere al punk rock cachondo y asalvajado de la divertida All Screwed Park y la genial versión de Palisades Park (ya hablaremos cuando toque de los grandes que eran estos tíos haciendo versiones, como nos permite atestiguar el genial Acid Eaters).
Ya anticipaba que Pet Sematary es un tema que me encanta. Tema que sirvió para la adaptación filmica de la novela de Stephen King y que además sirve como respuesta al muy rockero autor, muy aficionado a citar grandes piezas rockeras en sus novelas y los Ramones nunca fueron una excepción. Además, me encanta también esa atmósfera que rodea al tema. Algún día podríamos hablar de temas rockeros de películas de terror, pues hay grandes joyas en los 70 y 80.
Learn To Listen es todo un lujo pues reúne en la escritura del tema a Johnny, Marky y Dee Dee, todo un trallazo en la tradición más punkarra de la banda, al igual que Can't Get You Outta My Mind, también de corte más lento y con un sensacional sonido de batería (adoro los redobles de los Ramones). Pero si hay otro tema que me vuelva del revés en este Brain Drain es otro gran tema de la banda llamado Ignorance Is Bliss que cuenta con la colaboración del gran bajista de los Dictators, Andy Sharnoff. Creo que esa es descripción suficiente.
La decente Come Back, Baby, clásico tema tontorrón pero simpático de la banda, precede a la traca final de Merry Christmas, uno de los villancicos más geniales y cachondos jamás escritos. Nada más que por canciones como esta las navidades deberían durar más.
No está mal para ser un disco que precedió a una de las más grandes tempestades ramonianas, de hecho, Dee Dee dejaría la banda para dedicarse por un tiempo al rap, así estaban las cosas. A decir verdad, además de agradecer su trabajo, me hubiera gustado haberle preguntado más a Daniel por este disco y sus circunstancias, quizás me frenara la perspectiva de remover asuntos que a lo mejor debían quedarse como están. Sea como fuere, optamos por quedarnos con otro gran trabajo de estos míticos punkies con chupas de cuero. Gracias, Ramones.
Keep on rockin'!
RAMONES - BRAIN DRAIN
| 1. | "I Believe in Miracles" | ||
| 2. | "Zero Zero UFO" | ||
| 3. | "Don't Bust My Chops" | ||
| 4. | "Punishment Fits the Crime" | ||
| 5. | "All Screwed Up" | ||
| 6. | "Palisades Park" | ||
| 7. | "Pet Sematary" | ||
| 8. | "Learn to Listen" | ||
| 9. | "Can't Get You Outta My Mind" | ||
| 10. | "Ignorance Is Bliss" | ||
| 11. | "Come Back, Baby" | ||
| 12. | "Merry Christmas (I Don't Want to Fight Tonight)"
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